viernes, diciembre 3

27 pimientas verdes y 33 automóviles

Recuerdo, hace ya algún tiempo, que una tarde veía en televisión el Canal Cocina. Emitían en aquel momento un programa protagonizado por un cocinero, cuyo nombre no viene al caso, y una chica que, además de servir ayudar al cocinero, le daba conversación y conseguía que pareciera más ameno.
Él, uno de esos cocineros endiosados y engreídos, preparaba en ese momento una receta que llevaba como ingrediente la pimienta verde. En un momento de la elaboración dijo:

- Ahora, y justo ahora, es cuando añadiremos veintisiete pimientas verdes.

La "partener", con un tono entre sorprendido y jocoso, le respondió:

- ¿Tienen que ser veintisiete exactamente?

Y él, serio y distante, sentenció sentando cátedra:

- Sí para esta cantidad de carne de buey. Si echamos menos no percibiríamos el aroma y si son más destacaría demasiado sobre los demás ingredientes.

Aparte del componente egocéntrico y desagradable que siempre se gastaba aquel tipo señor, quedaba clara una cosa: lo suyo no eran las letras, era de ciencias.

La mayoría de las cosas que hay sobre nuestro planeta y fuera de él se pueden pesar, medir, calcular... Así, por ejemplo, y  siguiendo con el tema gastronómico, no es admisible que en una receta de cocina te den como medida algo así como "... harina: añadiremos la que admita..."

No, no y no. "La que admita" no es una unidad de medida en el Sistema Internacional de Medidas,  ni en el Sistema Anglosajón de Unidades, ni en nada. Es sólo una estimación totalmente subjetiva. Y lo que necesitamos es una cantidad en gramos, kilogramos, libras, onzas, arrobas... pero no "la que admita".

Si queremos que la vida cotidiana transcurra de modo ordenado y sin sobresaltos que perturben la convivencia... por favor, demos la cantidad justa de todo aquello que se pueda medir para tener una idea de las cosas no aproximada... sino una idea exacta.

33 Vehículos

El responsable de este aparcamiento, por ejemplo, sabe que no se abriría el mismo número de veces esta puerta si, en lugar de ser un aparcamiento comunitario, fuera un aparcamiento individual. Si un "listillo" coloca su coche delante del vado, la probabilidad de que la puerta se abra es más alta con treinta y tres vehículos dentro que con uno solo. Y esta persona ha querido hacerlo saber al posible "listillo". Pero es que, además, entre treinta y tres conductores hay más posibilidades de que haya uno con muy mal genio en el caso de que un coche le impida entrar o salir.... que si sólo fuera uno.

El "listillo", gracias a que el responsable del aparcamiento es "de ciencias", queda informado y, sopesando esa información, deberá de decidir si aparca delante de la puerta o no. Y atenerse a las consecuencias ("...evitaremos moletias...").

¿Facilita o no facilita la vida esa exactitud? Gracias a los de ciencias... que somos así.

Música recomendada: 99 Red Ballons - Van Nuys

Fotografía: 33 vehículos

jueves, diciembre 2

La extraña habitación

Aquel día me encontraba en la segunda planta de uno de esos edificios oficiales cuando, a la hora de salir, decidí bajar por la escalera en lugar de usar el ascensor (respetuoso con el medio ambiente que es uno). Lo cierto es que, en un momento dado, me despisté (algo frecuente en mi) y no era capaz de encontrar la salida. Ni salida, ni escaleras, ni ascensor, ni empleado público alguno que me pudiera ayudar... y allí estaba flotando yo en ese universo paralelo de los edificios oficiales del consistorio granadino. Me angustié: ¿lograría salir de allí? ¿moriría exhausto acurrucado junto a una antigua fotocopiadora estropeada? ¿vagaría mi alma por los pasillos de aquel lugar hasta el fin de los tiempos?

Y desesperado, buscando una indicación, un camino de salida, y ya con los primeros síntomas de un ataque de ansiedad... me topé con esto:

Sala de Evacuación Horizontal

No abrí esa puerta, ya que mi mayor preocupación en aquel momento era ver la luz de la calle. Pero, os aseguro, os juro, que algún día me armaré de valor y volveré a ese lugar sólo para abrir esa puerta saber qué es y qué se esconde en una "sala de evacuación horizontal".

A Dior pongo por testigo...

Autor: Landahlauts

Nuevas modalidades de contratación

El leproso

Según una fuente que ha pedido permanecer en el anonimato, el Gobierno de José Luís Rodríguez Zapatero aprobará en el próximo Consejo de Ministros una nueva modalidad de contratación. Sería la denominada "siervo de la gleba" y rescata aquella ancestral costumbre medieval por la cual un esclavo permanecía ligado a una heredad, fuese que fuese su propietario, como parte de ella y propiedad de su señor.

Parece ser que el Sr. Zapatero cree que se pueden mejorar de este modo las espectativas laborales de muchos ciudadanos y ciudadanas: "Habrá críticos que lo vean con añejos prejuicios, lo cierto es que se abre un futuro prometedor para mucha gente y una nueva forma de ver las relaciones patrón-obrero, con mucha más interrelación entre ambos. Esta modalidad supondrá para el trabajador el poder disfrutar de un puesto de trabajo de por vida, pero... no sólo para él:  también para su descendencia. Es infinitamente mejor que ser funcionario".

Entre las primeras reacciones a este anuncio estarían las efectuadas por la Duquesa de Alba, Grande España, quién habría manifestado su interés en contratar, bajo la nueva modalidad de contratación, a un número de entre cien y doscientas mil personas: "Con todo lo que está lloviendo, se me llenan las fincas de hierbajos, y el gasóleo agrícola está cada vez más caro. Contratando a todas estas personas haremos una obra de caridad y, además, habrá menos peligro de que se incendien los cotos cuando llegue el verano".

Seguiremos informando....

Fotografía: El leproso

miércoles, diciembre 1

Momento chismoso

Cuando una persona decide comprar una vivienda son muchos los factores que le llevan a  tomar una decisión. El más relevante quizás sea el "factor presupuesto": compramos condicionados por el precio del bien y por nuestras posibilidades económicas. Y lo más lógico (aunque no lo más habitual) es comprar la vivienda acorde con nuestro bolsillo.

Luego hay otros factores, de índole más personal, que también intervienen en la decisión: que una vivienda  esté bien comunicada, sin mucho ruido, en un entorno tranquilo, cercano a la facultad, al hospital, al trabajo... En estos factores seguro que habría muchas discrepacias: unos querrían un piso, aunque pequeño, que fuera muy céntrico y bien situado... otros se decantarían por una casa espaciosa, a los pies de la sierra y lejos de la contaminación de la ciudad.

Pero, hay un factor que habitualmente queda fuera de nuestro control y que, seguramente, nos preocupa a todos: se trata de nuestro vecino. No, no me refiero "al vecindario" en general... me refiero a aquel vecino o vecinos que están en el entorno más cercano: aquel que "nos pisa" en el apartamento de arriba, aquel cuya pared del dormitorio pega al nuestro, el del adosado contiguo, el de la casita de enfrente... Ellos pueden conseguir que toda nuestra felicidad por haber encontrado la vivienda de nuestros sueños, se transforme en una condena... un infierno hipotecado a treinta años vista.

Reponemos bombillas

¿Cuántos de vosotros no habéis conocido alguien a quien le "amargue la vida" un vecino? Uno de esos que se empeña en escuchar enterito el Raphael 50 años después a las cuatro de la mañana... o una vecina de arriba incapaz de moverse en casa sin llevar tacones, un vecino borde y paranoico convencido de que todos los demás vecinos están confabulados contra él, un grupo de estudiantes universitarios que sólo han venido a la ciudad a montar "fiestuquis" de órdago en el piso (lejos de los/as chismosos/as del pueblo)...

Salvajismo

En mi caso, afortunadamente, conozco de estos problemas con vecinos sólo por referencias, no por experiencia propia. En el lugar donde vivo todos los vecinos son correctos en el trato y no he tenido jamás problemas graves con ellos. Sin ir más lejos... ahí están mis vecinas de arriba: dos solteronas jubiladas que no me han dado jamás ningún motivo para la queja. Recién mudado me sorprendía enormemente que jamás se las oyera caminar por casa: ni música, ni una voz más alta que otra... Y esa sorpresa iba transformandose poco a poco en temor y, cuando pasaban más de dos semanas sin saber de ellas, subía a hurtadillas a su planta y pegaba discretamente la nariz a la puerta... Pero no hay de que preocuparse, ahí siguen vivitas y coleando. Y ¿sabéis porqué sé que siguen ahí? Son adictas a la "teletienda", y cada semana las visita un par de veces el repartidor de paquetería,  para traerle esos cachivaches que han comprado durante sus madrugadas insomnes.

Recuerdo que hubo un tiempo, al principio de vivir aquí, en que me agobiaba un poco "la más joven:" aprovechaba los trayectos en ascensor para tirarme los tejos, importándole un pimiento que no fueramos solos o que yo no fuera receptivo con sus acometidas. Afortunadamente, la madre naturaleza y el paso del tiempo la han dejado mucho más tranquila y ya se limita a saludar y a un cortés "¿Qué tal por casa?"...

Ahora es vuestro turno, quid pro quo, contádme vuestros problemas con los vecinos...

(En recuerdo de aquellas Crónicas de la Mirilla... desde Churruán City)

Fotografía -1-: Reponemos bombillas
Fotografía -2-: Salvajismo

martes, noviembre 30

Cuestas

No te ofendas si, cuando le hablas a un/a granadino/a de "cuestas empinadas", te sonríe con cierto desdén. Si de algo hay abundacia en esta ciudad... son "cuestas empinadas".

Una cuesta por delante...

Cuesta del Chapíz, sube desde el Paseo de los Tristes al Barrio del Albayzín.

Puerta de las Granadas (Alhambra de Granada, Andalucía)

Cuesta de Gomérez, llega a la Alhambra desde Plaza Nueva.

Subida al Hotel "Alhambra Palace"

Cuesta del Realejo, llega a la Alhambra a través del Barrio del Realejo, antigua judería.

Es muy duro...

Calle Zafra, desde la Carrera del Darro hasta Calle San Juan de los Reyes.

Sacromonte - Valparaíso

Desde el Mirador de la Cruz de la Rauda hasta la Ermita de San Miguel Alto, no hace falta que los contéis, os lo digo yo: ciento treinta y nueve escalones.

Son sólo cinco ejemplos de cuestas muy empinadas de mi ciudad... pero hay muchas más...

Así que no nos toméis a mal las sonrisas autosuficientes con el tema de las cuestas...

Música Recomendada: Cuesta Arriba - Mondopétriz

Fotografía -1-: Una cuesta por delante...
Fotografía -2-: Puerta de las Granadas
Fotografía -4-: Es muy duro
Fotografía -5-: Sacromonte - Valparaíso
Autor: Landahlauts

Defensa de la alegría

Papilio rumanzovia - Mormón escarlata (Detalle)

Defender la alegría como una trinchera

defenderla del escándalo y la rutina

de la miseria y los miserables

de las ausencias transitorias

y las definitivas


defender la alegría como un principio

defenderla del pasmo y las pesadillas

de los neutrales y de los neutrones

de las dulces infamias

y los graves diagnósticos


defender la alegría como una bandera

defenderla del rayo y la melancolía

de los ingenuos y de los canallas

de la retórica y los paros cardiacos

de las endemias y las academias


defender la alegría como un destino

defenderla del fuego y de los bomberos

de los suicidas y los homicidas

de las vacaciones y del agobio

de la obligación de estar alegres


defender la alegría como una certeza

defenderla del óxido y la roña

de la famosa pátina del tiempo

del relente y del oportunismo

de los proxenetas de la risa

defender la alegría como un derecho


defenderla de dios y del invierno

de las mayúsculas y de la muerte

de los apellidos y las lástimas

del azar

y también de la alegría

Mario Benedetti (1920-2009)
Poeta, escritor
y ensayista uruguayo


lunes, noviembre 29

Descreídos

No Way

«La cuestión no es si nosotros creemos o no creemos en Dios. La cuestión es si él cree en nosotros, porque si no cree, estamos jodidos»
Fotografía: No Way

viernes, noviembre 26

Listillos y avispados

Sol Eléctrico

Si os sorprendió saber que la nieve de Sierra Nevada tiene propietario... lo de hoy está a medio camino entre lo preocupante y lo indignante, entre otras cosas porque afecta a la totalidad del Sistema Solar, icluyendo la Tierra:

«Una viguesa se proclama dueña del Sol. Según el acta notarial, es la dueña del astro "al no conocerse en 5.000 millones de años propietario alguno"
Al notario le dio la risa. La mujer que tenía enfrente pretendía que diera fe de que se declaraba propietaria del Sol. Del astro rey. Del eje del sistema solar. Pero el hombre se recompuso y escuchó. "Soy propietaria del Sol, estrella de tipo espectral G2, que se encuentra en el centro del sistema solar, situada a una distancia media de la Tierra de aproximadamente 149.600.000 kilómetros...", reza el acta de manifestaciones que levantó el notario.

Ella es viguesa, se llama Ángeles Durán y vive en Salvaterra de Miño. "Existe un convenio internacional por el cual ningún país puede hacerse dueño de los planetas", explica la nueva terrateniente. Pero tal acuerdo no vincula a las personas "y hay un americano que escrituró casi todos los planetas y la luna; pero no el Sol", cuenta. Así que vio una clara oportunidad y decidió convertirse en su dueña y señora.


Dice que ya se ha reunido con el Ministerio de Industria -con idéntico asombro- para explicarles lo que hay. Incluso asegura que podría cobrar un canon a todo el mundo que utilice la energía solar. Que para eso es su dueña: "Si se paga por los ríos, ¿por qué por esto no?". Sea cierto o no, asegura que daría el 50% de los ingresos a los Presupuestos Generales del Estado, el 20% para las pensiones mínimas, un 10% para investigación y sanidad y otro 10% para erradicar el hambre. Quedaría un 10% para su bolsillo. Le faltaría acudir al Registro de la Propiedad para anotarse como propietaria del Sol, pero claro, el registro español no tiene competencias sobre el sistema solar


Puede que sólo os resulte algo simpático y gracioso. Pero, no os hará tanta gracia cuando os recuerde que de un modo muy parecido, la Iglesia Católica consiguió escriturar hace unos cuantos años la Mezquita de Córdoba a su nombre. Bueno, en realidad el argumento jurídico varíaba un poco: la viguesa lo hizo por 'usucapión' al asegura que llevaba "más de 31 años ininterumpidos disfrutando del Sol de buena fe, de forma pacífica e ininterrumpida y no conocerse propietario anterior alguno".

En el caso de la Mezquita de Córdoba el Arzobispado de Córdoba la escrituró a su nombre con la penosa y triste complicidad del legislador que dió a la Iglesia Católica la posibilidad legal de registrar a su nombre  cualquier bien inescriturado exitente en todo el Estado español, a tenor de lo dispuesto en el artículo 206 de la vigente Ley Hipotecaria:

Artículo 206.
El Estado, la provincia, el municipio y las Corporaciones de derecho público o servicios organizados que forman parte de la estructura política de aquél y las de la Iglesia Católica, cuando carezcan del título escrito de dominio, podrán inscribir el de los bienes inmuebles que les pertenezcan mediante la oportuna certificación librada por el funcionario a: cuyo cargo esté la administración de los mismos en la que se expresará el título de adquisición o el modo en que fueron adquiridos.

Mezquita de Córdoba

¿Se pueden arreglar estos desaguisados? En el caso de la viguesa es fácil: se le debería permitir registrar el sol a su nombre, abonándole un canon por su uso. Pero, también,  a partir de ese momento la podrían demandar todas aquellas personas que sufran ahora o en el futuro Epiteliomas, Melanoma maligno de piel, Metástasis de otros cánceres en la piel, Linfoma cutáneo, Sarcoma de Kaposi, Dermatofibrosarcoma, Carcinoma de Merkel.... o, simplemente, una quemadura solar que le obligue a una baja laboral. Y es que, si el sol es suyo, además de beneficiarse de su explotación, deberá de hacer frente a todos los daños que ocasione su propiedad en la totalidad de la Vía Lactea.

En el caso de la Mezquita de Córdoba y de otras mucha más propiedades que se ha otorgado la Iglesia Católica... también hay una solución. Pero me la voy a reservar...

Música Recomendada: Mezquita (Soleá) - Vicente Amigo

Fotografía -1-: Sol Eléctrico
Fotografía -2-: Mezquita de Córdoba
Autor: Landahlauts

jueves, noviembre 25

Amor sin prejuicios

Osmán y María no entienden de prejuicios. No establecen diferencias en función del tono de su piel, su lugar de nacimiento o el nombre su Dios.

عثمان y María

Sólo saben que se aman. Y les importa un pimiento lo demás.



Gracias a Fernando Giménez,  blogger de Oriente Medio, por su ayuda en la traducción.

Fotografía: عثمان y María