Un sábado de Noviembre, calle Alhamar, en Granada. Veinte horas y veinte minutos.
Él saca dinero del cajero, probablemente para cenar y tomar unas copas con los amigos. Hay que disfrutar de un descanso merecido: es sábado y la semana de trabajo ha sido larga y dura.
A pocos metros de distancia, hay quien no ha acabado aún su particular "jornada laboral". Lleva allí todo el día, sentada en el suelo sobre sus talones. La cabeza bajada, la vista perdida. Entre sus manos sostiene un pequeño cartel donde, en un castellano dificilmente comprensible, cuenta desgracias y pide una ayuda para aliviarlas. Delante de ella, a su derecha, hay una pequeña caja de cartón con ocho o diez monedas.
En nuestra sociedad, en estos tiempos que corren, conviven sin mezclarse mundos dispares, casi antagónicos. Y a veces, parece incluso que unos desconocen la existencia de los otros.
En nuestra sociedad, en estos tiempos que corren, conviven sin mezclarse mundos dispares, casi antagónicos. Y a veces, parece incluso que unos desconocen la existencia de los otros.
Fotografía: Contrastes
Autor: Landahlauts