jueves, abril 1

País de contrastes

Si en una encuesta preguntaramos por el lugar de la Península Ibérica donde más llueve y donde menos,  seguramente que la mayoría de los encuestados respondería que donde más llueve es en Galicia y donde menos... en Andalucía.

Y, se equivocarían, al menos, en parte. El lugar de la Península Ibérica donde menos llueve está, efectivamente, en Andalucía: en el Desierto de Tabernas. Pero, el lugar de la península donde más llueve está también en Andalucía, en la Sierra de Grazalema.

Esa misma diversidad se da también en las temperaturas. Y no hace falta la separación de 270 km. en línea recta que hay entre la Sierra de Grazalema y el Desierto de Tabernas, no.

Clima Tropical - Clima Alpino
Sesenta y dos kilómetros en línea recta. O, lo que es lo mismo, poco más de cien kilómetros en automóvil. Esa es la distancia que separa al pico nevado de Sierra Nevada que veis en la foto de la playa de La Herradura.

Arriba, un clima alpino que puede dar temperaturas de -15ºC. Abajo, el clima tropical de la única costa de Europa Continental donde se cultiva el aguacate o la chirimoya.

Arriba, una mañana de esquí en las pistas de Sierra Nevada. Abajo, una tarde nadando en las templadas aguas del Mar Mediterráneo.

No es mal plan, ¿no?

Gastronomía Andaluza de Semana Santa: Roscos fritos

Are you ready?

Hoy toca postre. Los roscos fritos son un plato importante dentro de la repostería andaluza de Semana Santa. Son muy sencillos de elaborar y duran mucho tiempo si se conservan (por ejemplo) en una olla tapada.

Ingredientes:
- 1 und. huevo
- 5 und. cucharada sopera de azúcar
- 3 und. cucharada sopera de leche
- 5 und. cucharada sopera de aceite de oliva virgen extra
- 1 und. sobre levadura
- Ralladura de la cáscara de un limón
- Cáscara de un limón, evitando al pelarlo incluir la parte blanca.
- Harina de repostería
- Canela en polvo
- Azúcar
(Estas proporciones variarán proporcionalmente en función del huevo. Así, para dos huevos, por ejemplo, se duplicarán todos los ingredientes)

Implementación:
- Freímos la cáscara de limón en el  aceite, evitando que se queme. Después, lo dejaremos enfriar completamente, retirando a continuación la cáscara, que desecharemos.
- Batimos en un lebrillo el huevo junto con el azúcar. Incorporaremos seguidamente la leche, el aceite frito y la ralladura del limón.
- En un recipiente aparte, tomaremos un poco de harina y la mezclaremos con la levadura.
- Seguidamente echaremos la mezcla harina-levadura en el lebrillo, con el resto de los ingredientes.
- Poco a poco, y mientras batimos, iremos añadiendo harina hasta que la masa se suelte y se despegue del  lebrillo. Conviene no añadir demasiada harina: al hacerlo facilitaríamos la manipulación de la masa pero los roscos serían más duros. Amasaremos durante diez o quince minutos.
- Dejamos reposar la masa, tapándola con un paño de cocina.
- Ponemos a calentar una sartén media de aceite de oliva virgen extra. Cogeremos porciones similares de masa a las que daremos forma de rosco. Con una puntilla podemos hacer una ligera incisión en el perímetro exterior.
- Cuando el aceite esté caliente, pero antes de que humee, comenzaremos a echar roscos en él. Deben freir en abundante aceite, con una temperatura media, para que se haga bien por dentro sin quemarse por fuera.
- Al rato, les daremos la vuelta. Cuando estén frito por ambos lados, los colocaremos en un plato con papel de cocina debajo para que absorba el aceite sobrante.
- Antes de que enfríen los pasaremos por una mezcla de azúcar y canela (en una proporción, más o menos de 80% de azúcar y 20% de canela).

Dicen que no se deben de comer calientes porque sientan mal. Yo... jamás he podido evitar probarlos calientes... y creo que a vosotros os pasará igual.

Ya me contaréis.

Fotografía: Are you ready?

miércoles, marzo 31

El despistaíllo

El poli-caponato

Ayer por la mañana fui paseando a la "tienda del Bernardo" para comprar el periódico. A la vuelta, delante de la puerta de mi casa, miré casualmente un automóvil que había aparcado. Cuando me fijé con más atención, contemplé con asombro: el color era igual que el color de mi coche, el modelo también, la pegatina coincidía... ¡puñetas!...¡era mi coche!.

Un instante después recordé que, el día anterior, a la vuelta del hipermecado, lo había dejado allí para subir los alimentos que necesitan frío. Pensaba usarlo después y, por eso, no lo aparqué en la cochera que hay en el sótano de casa. Al final, el tiempo empeoró y no salí. Y olvidé que había dejado fuera el coche. Y... allí se quedó.

En estos días no lo uso a diario. Así que, si no lo hubiera visto por casualidad, podría haberse tirado allí tres o cuatro días. Y, lo que es peor, el día que hubiera dicho de cogerlo... al bajar al aparcamiento sólo hubiera encontrado el hueco. No exagero si os digo que después de un enorme susto, probablemente habría acabado en comisaría denunciando el robo. Sólo de pensar en la cara de imbécil que se me habría puesto al explicar en la comisaría de policía que el coche "en realidad estaba extraviado, pero ya había aparecido"...

Uno es despistado pero, por lo menos, tiene suerte.

Nota: otro despiste para añadir a la lista

Fotografía: El poli-caponato

martes, marzo 30

Gastronomía Andaluza de Semana Santa: Remojón Granadino

Cera en la Calzada

Las fiestas populares y la gastronomía siempre van unidas. No hay fiesta que se precie que no atesore una buena cantidad de platos que se elaboran (de modo exclusivo o preferente) en esas fechas. Y eso ocurre con la Semana Santa en Andalucía: su importacia a nivel gastronómico es muy grande.

Mis recuerdos infantiles de Semana Santa, quizás los más agradables, están relacionados con los guisos y los postres que se hacían en casa durante estas fechas. Otros de mis recuerdos gastronómicos "semanasanteros" no eran tan ortodoxos, aunque igualmente agradables: las pocas veces que, obligados, acudíamos a ver una procesión, acababamos en alguna antigua bodega granadina dando cuenta de un bocadillo de morcilla o de lomo a la plancha.

Quizás influido por aquello, he pensado que durante estos días podría reflejar aquí una parte de la rica gastronomía andaluza de Semana Santa. No estáis ante un experto en el tema, ni pretendo serlo, sólo soy alguien a quien le gusta cocinar y comer bien. He de advertir que, al ser platos muy habituales en este país, prácticamente en cada casa se cocinan de un modo distinto.

Hoy empezaremos con uno tan sencillo que... no hay ni riesgo de quemarse con el fuego.

Remojón Granaíno (o granadino, que también lo llaman)

Ingredientes:
- 600 grs. bacalao salado.
- 4 und. naranjas (que no sean dulces).
- 2 o 3 und. cebolletas tiernas.
- 2 und. dientes de ajo
- 100 gr. aceitunas negras (mejor sin hueso)
- 3 und. huevos duros
- Aceite de oliva virgen extra
- Vinagre


Implementación:
Pasar por abundante agua fría el bacalao para quitarle la sal gorda. Secar con papel de cocina y asar ligeramente sobre la plancha. A continuación desmigaremos el bacalao y lo echaremos en una fuente plana.

Pelaremos las naranjas, quitaremos la piel y los huesos y las trocearemos. A continuación picamos muy fino las cebolletas y los ajos.

Echaremos la naranaja, la cebolleta y el ajo sobre las migas de bacalao. Aliñaremos con aceite, vinagre y sal (esta última con cuidado, porque el bacalao sigue teniendo sal).

Añadimos las aceitunas negras y decoramos con los huevos cocidos partidos en cuartos.

Dejamos reposar para que se mezclen los sabores: bien a temperatura ambiente o bien en el frigorífico.

Lista para comer. Ya me contaréis.

Fotografía: Cera en la calzada
Autor: Landahlauts

lunes, marzo 29

Fotografía sonora

¿Conocéis de alguna fotografía que se pueda oír? ¿Creéis que no existen... que son invenciones mías? 

Existen. Sólo hay que fijarse con atención y escucharéis el sonido que emite, por ejemplo, esta:
Uñas largas


¿Qué? ¿se escucha o no se escucha la fotografía?

Y eso que el auto no era vuestro...

Fotografía: Uñas largas 
Autor: Landahlauts

domingo, marzo 28

Proceso de readaptación

Por si queda algún rezagado que todavía no se ha dado cuenta...

Con sueño atrasado


... ha cambiado la hora, la han adelantado. El cambio de hora es esa desagradable costumbre que sirve para que "noséquien" ahorre "nosécuanto", mientras todos los demás nos fastidiamos.

Por lo que a mi respecta, hasta dentro de cuatro o cinco días no volveré a ser persona, ni siquiera con la ayuda de la cafeína.

Y tú, ¿cómo lo llevas?

Fotografía: Con sueño atrasado

viernes, marzo 26

Remedios de la tatarabuela

Siguiendo al lider

Para la flaqueza del corazón

«Tomad una gallina y matadla. Y luego como la matéis, desolladla, y tiradle todo lo graso, y hacedla pedazos. Y ponedla en una alquitara de vidrio. Y poned con ella cuatro adarmes de nuez moscada, y otros cuatro de canela y de clavos y jengibre cada dos adarmes. Todas estas especias molidas. Y tapad la alquitara con masa, y ponedla al fuego. Y sacad el agua de ella hasta que se espese. Y como se espese, quitar el receptáculo. Y dad esta agua al que estuviere enfermo y sanará.»

Manual de mujeres en el cual se contienen
muchas y diversas recetas muy buenas
Anónimo, Siglo XVI

Con lo fácil que resulta hoy en día ir al supermercado y comprar una lata de sopa...

Fotografía: Siguiendo al lider

jueves, marzo 25

Un mirador privilegiado

Está la situación muy regular... y todo lo que sea sacar unos euros...

Balcony for Rent

Esos cinco euros por persona y día ¿darán derecho a usar el cuarto de baño? ¿incluirá una cena fría con bebida y postre? ¿o, al menos, un quinto de cerveza y unas almendras fritas? Yo que vosotros, lo negociaría...

Fotografía: Balcony for Rent