lunes, enero 12

Una vida en común...

Buenos días...
Un buen día decidieron que era suficiente, que había que enterrar los despojos de aquella relación. Cuando ella se lo propuso a él, a él le pareció bien. Hacía años que no coincidían en algo sin que mediara una discusión. También acordaron que repartirían las cosas que habían adquirido durante estos años de vida en común. Una cámara de vídeo estropeada para él. Un portátil anticuado para ella. No había más. ¿Las fotos?... no las quiso nadie... acabaron en la basura.
Fotografía: Buenos días... Autor: Landahlauts

domingo, enero 11

La ministra, el locutor y la colaboradora

Desigual

Siempre me ha gustado escuchar la radio. Y, aunque he tenido preferencias, con la radio me ocurre como con la prensa: me gusta escuchar emisoras de cualquier tendencia para poder contrastar opiniones y sacar mis propias conclusiones.

Hace unos días, escuchaba a Carlos Herrera en su programa de Onda Cero Radio llamado "Herrera en la Onda".

Carlos Herrera es esa cumbre del periodismo patrio que cada mañana nos regala su inigualable magisterio. Todo un ejemplo de coherencia identitaria: él es tan andaluz, tan de Almería y tan de pura cepa, que ha logrado el milagro metafísico de borrar de su biografía civil el molesto detalle de haber nacido en Mataró. Porque un prócer de Onda Cero no nace donde dice el registro, sino donde le sale de los bemoles y donde mejor combine con un buen gazpacho y un traje de lino.

Su estilo frente al micrófono es un monumento a la sofisticación. Sus mañanas son un festival de chascarrillos fachones, servidos con esa condescendencia tan rancia como entrañable, ideal para escandalizar a "progres" y deleitar a su fiel parroquia. Y cómo olvidar su indiscutible maestría en el humor más elevado: sus célebres gracias escatológicas. Nadie como él para fusionar el análisis de la geopolítica internacional con una alusión de trazo grueso al bajo vientre o al noble arte de la evacuación, demostrando que la finura y el mal gusto más rústico pueden convivir perfectamente si se adornan con buena música y tono de galán de sobremesa. Un titán de las ondas, sin duda.

No sé si lo han notado, pero lo cierto es que Carlos Herrera no es santo de mi devoción. Aunque reconozco que puede resultar ocurrente e ingenioso, me molesta su recurso sistemático al chascarrillo simplón, al chiste fácil y, con demasiada frecuencia, a lo escatológico y el mal gusto. Tampoco soporto ese patriotismo suyo, tan básico como casposo. Aquí en Andalucía tuvimos que sufrirlo en Canal Sur durante demasiado tiempo, tanto en la radio como en la televisión. Sospecho que su incorporación a la cadena pública autonómica tuvo mucho que ver con ese falseado origen andaluz de su relato: mientras sus "biógrafos oficiales" se empeñan en que nació en Cuevas del Almanzora, su propia madre, Blanca Crusset, ha reconocido abiertamente que es natural de Barcelona.

Recuerdo perfectamente un episodio en su programa que ilustra a la perfección su catadura. Herrera saludaba en directo a una colaboradora, Beatriz Ramos Puente, que se reincorporaba tras una baja por maternidad. Con su habitual tono jocoso, le reprochó que hubiera encadenado sus vacaciones con el permiso de maternidad. Era el típico comentario lanzado "medio en broma, medio en serio", esa sutil estrategia que enmascara una crítica morder bajo la apariencia de un chiste. No me pareció en absoluto apropiado que un comunicador con semejante altavoz mediático soltara algo así; fue un comentario profundamente machista, fuera de lugar y, sobre todo, fuera de época.

Herrera tiene pleno derecho a tener su propia opinión y a expresarla. Sin embargo, de ahí a reprocharle en directo a una trabajadora el legítimo disfrute de sus derechos laborales media un abismo. Si este señor está en contra de las bajas por maternidad, de las vacaciones o de cualquier otra conquista social en la Europa del siglo XXI, tal vez debería fijar su residencia en algún país de Asia o África donde la mano de obra sea un mero engranaje en la cadena de producción, carente de derechos. Y, por supuesto, predicar con el ejemplo absteniéndose de disfrutarlos tanto él como su señora esposa.

Con comunicadores de este calibre marcando el tono, no es de extrañar que luego se generen polémicas tan absurdas y machistas como el debate sobre si el diseño de Purificación García que vestía la ministra de Defensa era o no adecuado para la celebración de la Pascua Militar.


Fotografía: Moda
Autor: Landahlauts

viernes, enero 9

Gestión eficiente de fondos públicos

La comunidad internacional está tomando conciencia (poco a poco) de que el cambio climático es un problema global que requiere actuaciones a todos los niveles que frenen sus consecuencias. El Gobierno Andaluz (¡¡sí!!, lo tenemos, aunque no lo parezca) ha establecido un conjunto de medidas a ejecutar por los distintos departamentos que se denomina “Plan de Acción por el Clima”. Y, parece que se lo han tomado en serio. Esta es una foto del Servicio de Urgencias del Hospital Universitario Virgen de las Nieves (Granada, Andalucía):
La Morgue en la Calle
Ahí está. Aprovechando la ola de frío y las bajas temperaturas de estos días, los encargados del depósito de cadáveres del Hospital han decidido hacer su aportación a la lucha contra el cambio climático: han desconectado la refrigeración de la morgue y han sacado los cadáveres a la calle (a tres grados centígrados, la temperatura ideal de conservación). Una actuación encomiable, un ejemplo de gestión idónea de fondos públicos y de sensibilidad por el medio ambiente. Vamos... que si hubiera Nobel a la Protección del Medio Ambiente, se lo deberían de dar al Servicio Andaluz de Salud. (modo coña off)
Fotografía: La morgue en la calle Autor: Landahlauts

jueves, enero 8

Resentimiento

Superman
En la Cabalgata de Reyes de Granada, el 5 de Enero de 2009, calle Gran Capitán. Detrás de mi, una mujer sostiene en brazos a su hija (de unos cuatro años) que mira extasiada el cortejo. Mira, o intenta mirar: el gorrito de lana que le cubre los ojos y la cara, se lo impide. La madre hace comentarios a su hija sobre las carrozas: - Mira, mira, Martita... ese esos son los camellos de los Reyes... Me costó callarme y no decirle a la mamá de Martita que aquellos peluches gigantescos no representaban ser camellos, sino dromedarios... pero últimamente tengo momentos de lucidez y preferí callar. La madre siguió: - Mira, Martita, esos son los pajes de Baltasar. Ayudan al Rey Mago a repartir los juguetes... Casi al final, llegan unas carrozas de los Bomberos de Granada. En ella suelen ir unos niños vestidos de bomberos, que lanzan caramelos. Por detrás, algún vehículo pequeño del Cuerpo de Bomberos. La señora, como en las demás carrozas, hizo comentarios a su hija. Pero, en esta ocasión, el tono sonó distinto: - Mira, Martita, los bomberos... se dedican a rescatar gatitos de los árboles, a salvar perritos... todo menos el coche de mamá aquella vez que se inundó el garaje... La pequeña Marta no lo notó, pero el comentario de su mamá, rezumaba resentimiento y poco aprecio por la labor del Cuerpo. Algo me dice que la mamá de Martita no comprará el calendario benéfico de los bomberos... por muy ligeros de ropa que salgan.
Fotografía: Superman Autor: Landahlauts

miércoles, enero 7

Estoy en ello

Ellas no son tontas
Los Reyes Magos funcionan. Se dieron por enterados y no me trajeron la miniexcavadora Kubota U10-3. Como el pedido del ordenador llegó fuera de plazo... han delegado su compra en mi. Y, ahí me tenéis: buscando ordenador. Y, si me cuesta trabajo decidirme cuando escojo una barra de pan en el hipermercado (sí, soy de esos imbéciles que parece que en lugar de pan, está comprandose un piso)... pues imaginad un ordenador. Así que, de momento, estoy en ello. Ya os contaré...
Fotografía: Ellas no son tontas Autor: Landahlauts

lunes, enero 5

Desde el siglo pasado...

Paradojas: recién entrado el año 2009, en el Siglo XXI de nuestra era, mientras algunos países se comportan como si hubieran vuelto a la Edad de Piedra... yo he vuelto al siglo pasado, al Siglo XX. Un condensador, un puñetero condensador de la placa base (el tercero, empezando por la derecha de los que hay junto al microprocesador), se hinchó hasta casi reventar. ¿El resultado? Mi ordenador... ha muerto. No llega la corriente alterna a su fuente de alimentación. Ni fluyen por sus circuitos integrados los ceros y unos del código binario. Ni la corriente continua llena de vida la placa base. Ni el mundo exterior penetra a través del modem... Y yo me encuentro... desamparado, incomunicado, confundido, desubicado: las tarjetas de memoria de mi cámara están llenas, la batería de iPod vacía, mi correo se amontona sin leer en la bandeja de entrada, el Google Reader acumula cientos de artículos, noticias y blogs sin leer... Baste decir que he tenido que volver a escuchar la radio para enterarme de lo que pasa por el mundo... Así que, mucho me temo que la miniexcavadora Kubota deberá esperar. Tendrá que ser sustituida por un ordenador de sobremesa. Espero que los Reyes Magos de Oriente hayan recibido a tiempo el Modelo RM003 (el impreso estándar normalizado de variación de pedido a Sus Majestades). En este momento, esta es la situación: estoy usando un portátil "super-super" prestado (gracias Ángel) y buscando redes inalámbricas en las proximidades de los Hospitales del Servicio Andaluz de Salud. Por cierto, un cero patatero para mis vecinos: esos cerdos egoístas y desconfiados que tiene la WiFi protegida con contraseña. Disculpadme, pues, si no me prodigo demasiado por el mundo virtual, pero es que actualmente sólo vivo en el Mundo Real. Al menos hasta que pasen los días de fiesta y me decida...
Fotografía: Escher Autor: Landahlauts

viernes, enero 2

El aburrido niño pulcro

Jugando en la arena
Fui un niño 'raro'. No recuerdo haber jugado con la arena del parque jamás. ¿El motivo? odiaba las manchas. La idea de llenarme las manos de polvo, ensuciarme las uñas o la ropa... me ponía nervioso. Y no lo hice nunca. Fui un aburrido niño pulcro. Por eso, el otro día, paseando por la Plaza de Bib-rambla, cuando vi a esta pequeña excavadora... me emocioné. Vi la posibilidad de recuperar la parte perdida de mi infancia. Me imaginé a mi mismo subido a esa miniexcavadora: amontonando arena, aplanándola, moviéndola de un lado a otro, haciendo un túnel o un castillo para los Playmobil... Y todo ello de modo aséptico, cómodo y funcional. Creo que ya he decidido lo que voy a pedir a los Reyes Magos: la miniexcavadora Kubota U10-3: "...solo 990 kgs de una máquina ultracompacta, sin saliente posterior, con el radio de giro ultracorto y muy fácil de utilizar...". Lo dicho, mi regalo de Reyes. Fotografía: Jugando en la arena Autor: Landahlauts

jueves, enero 1

An der schönen blauen Donau


Hoy suena en La Arbonaida El Danubio Azul (An der schönen blauen Donau op. 314) el vals compuesto por Johann Strauss (hijo) en 1867. De los más de cuatrocientos valses que compuso Strauss, este es el más conocido. Forma parte de las piezas habituales interpretadas en el Concierto de Año Nuevo de la Orquesta Filarmónica de Viena (Das Neujahrskonzert der Wiener Philharmoniker)

Suena como regalo musical de Año Nuevo a todos los que pasáis por aquí.

La interpretación que podéis ver es la grabada en el del año 2005, en el que la Filarmónica de Viena fue dirigida por Lorin Maazel. Este es el enlace:





La foto no es mía. Ya quisiera yo:
Fotografía: Para ti
Autor: ricondeseca