Como si ya no tuvieramos bastante con esos exasperantes mimos que, subidos en un pedestal, pasan el día como pasmarotes esperando que alguien les eche unas monedas por no hacer nada...
Ahora, en China, un estudiante alemán de arte Pablo Wendel, disfrazado de uno de los guerreros de Xi'an, saltó a la fosa donde se encuentran las estatuas de tamaño real de los soldados y se mantuvo inmóvil durante varios minutos. Se cree que Wendel entró al museo, donde se cambió su vestimenta, saltó una barrera, y se posó en un pedestal que había traído con él. La policía tardó algunos minutos en descubrirlo ya que el "travieso joven" permaneció inmóvil completamente. La policía china, debido probablemente a las cámaras de televisión que había en el lugar, se comportó de modo exquisito con el estudiante.
Tuviste suerte, Pablo, pero no aparques la bici en doble fila...
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