domingo, febrero 10

La Desbandá

En estos días se cumplen 76 años de la Masacre de la Carretera de Málaga a Almería, conocida en Andalucía como La Desbandá.

La Desbandá fue uno de los episodios más siniestros de la Guerra Civil española en nuestra tierra. Acaeció en febrero de 1937, tras la entrada en Málaga de las tropas rebeldes. Los malagueños, huyendo de la sangrienta represión que tuvo lugar con la ocupación de la ciudad por las tropas fascistas, abandonaron la ciudad tratando de buscar refugio en la ciudad de Almería (que había permanecido fiel al gobierno constitucional).

Carretera de Málaga a Almería

Durante el camino hasta Almería, estos civiles fueron masacrados sin compasión, por mar y aire por el ejército franquista. Se estima que fueron asesinados entre 3.000 y 5.000 andaluces y andaluzas. Se prohibió al resto de la población prestarles cualquier tipo de ayuda, bajo amenaza de muerte. No hubo refugio, ni piedad para aquellas personas, que sólo pudieron continuar su camino de sufrimiento y muerte.

Los restos de la mayoría de aquellos inocentes permanecen aún en las cunetas de esa carretera maldita. Y sin embargo, cuando en 1980 se desguazó el Crucero Canarias (C-21), uno de los valientes navíos protagonistas de aquella caza inhumana, se conservaron como trofeos diversas partes del barco:

- Una de las cuatro hélices se encuentra en un parque público en Santa Cruz de Tenerife
- Un cañón de 120 mm en Las Palmas de Gran Canaria.
- La segunda torreta de proa de 203 mm en la Escuela Naval Militar de Marín.
- El mobiliario de la Cámara del Almirante en la ENM de Marín.
- La campana del buque, el telémetro y la caña del timón en el Museo Naval del Ferrol.

Una vez más, la historia la escribieron los vencedores.




Málaga, arada por la muerte
y perseguida entre los precipicios
hasta que las enloquecidas madres
azotaban las piedras con sus recién nacidos.
Furor, vuelo de luto
y muerte, y cólera
hasta que ya las lágrimas y el duelo reunidos
hasta que las palabras, y el desmayo, y la ira
no son sino un montón de huesos en un camino
y una piedra enterrada en polvo
Es tanto, tanta
tumba, tanto martirio, tanto
galopes de bestias en las estrellas.
Nada, ni la victoria,
borrará el agujero terrible de la sangre.
Nada, ni el mar, ni el paso
de arena y el tiempo
ni el geranio ardiendo
sobre la sepultura...
Pablo Neruda

sábado, febrero 9

Reciclaje del Príncipe de Asturias

Dicen que la Armada Española va a "dar de baja" y desguazar al Príncipe de Asturias. Se refieren al barco, no se hagan ilusiones...

Y pienso yo: ¿y si en lugar de desguazarlo, se lo envían al alcalde de Granada y que lo coloque en....

Rotonda del Helicóptero
La Rotonda del Helicóptero

... una rotonda?

Él ya tiene experiencia.

jueves, febrero 7

Una apuesta arriesgada

La chapuza, al menos en este país donde se cultiva con pasión, se apoya sobre cuatro patas principales: las bridas, el alambre, la silicona y la cinta americana. ¿Qué sería de los profesionales de la chapuza sin estos elementos?

Un arreglito

A pesar de ello, una de las características de "Los Chapuzas" es la capacidad de adaptación a los materiales que tienen a su alcance. Por ello, en un lugar donde "El Manual del Perfecto Chapuzas" aconsejaría el uso de "cinta americana" para 'fijar provisionalmente' unas losas de mármol de 1 x 0'5 mt...

Un arreglito

.... él acaba utilizando un metro (escaso) de esparadrapo de papel blanco. Sí, ese que se usa en los hospitales para fijar las sondas, los catéteres, las cánulas...

Y es que estas fotografías están tomadas en el vestíbulo de entrada a las Consultas Externas del Hospital General Virgen de las Nieves de Granada. Quizás por eso "El Chapuzas" ha usado un elemento cercano e inmediato: un esparadrapo de tela. Un elemento que ha considerado más que suficiente para evitar la caída sobre algún enfermo de las dos losas de terrazo de ¿30 kilogramos de peso?

En cualquier caso, una apuesta arriesgada, sin duda.

lunes, enero 28

Las mujeres y la fregona

En el Ayuntamiento de Villanueva del Trabuco, en la Comarca de Antequera, todavía hay quien cree que...
Las mujeres y la fregona
Las mujeres y la fregona    
 ... las mujeres tienen una predisposición genética que las hace idóneas para el uso de la fregona.

¡Con un par!

El lavadero

Y es que, aún hoy en día, hay lavaderos públicos llenos de vida. Donde las señoras van a lavar, desde el  "trapillo de limpiá", hasta unas sábanas de franela. Aunque sea una fría mañana del mes de enero andaluz...

Lavadero de Albuñuelas
Lavadero de Albuñuelas

Albuñuelas, Valle de Lecrín
Enero de 2013

jueves, enero 24

La letra "ñ"



Esto de que las direcciones de Internet no usen la letra "ñ" también tiene sus inconvenientes, no creáis....


... menos mal que "la gente normal" no suele fijarse en esos detalles simples.

viernes, enero 18

Wa lā gāliba illā-llāh

وَ لا غَالِبَ الا الله
وَ لا غَالِبَ الا الله

Este es un fragmento de yesería de la Sala de Dos Hermanas, situada en el Palacio de los Leones (llamado en época nazarí al-Riyāḍ al-Sa' īd - el Jardín Feliz). En él aparece en cursiva andalusí una frase omnipresente en la Alhambra de Granada. Se transcribe como "Wa lā gāliba illā-llāh" (وَ لاَ غـَـلِـبٌ إلاَ اللـَّه). Se podría traducir como No hay vencedor sino Dios (también como Sólo Dios es Vencedor o No hay más vencedor que Al-lāh).

Según diversas fuentes andalusíes el lema figuraba en la bandera blanca que portaba el tercer califa almohade, Ya'qūb al-Manṣūr, en la batalla de Alarcos (1195). Con el tiempo fue convertida por Muḥammad Ibn al_Aḥmar (Muḥammad I - el Rey Alhamar) en emblema de la dinastía nazarí. Así, después de la victoria de los ejércitos granadinos sobre las tropas castellanas en la batalla de Arjona (mayo de 1238), Muḥammad I entró triunfal por la Puerta de Elvira en Granada. Los granadinos lo recibieron con vítores Bienvenido el vencedor por la gracia de Dios, a lo que él respondió No hay vencedor sino Dios. Quería mostrar, con sus palabras, que todo lo ocurrido (bueno o malo) era por designio y voluntad de Al-lāh. Y que, por ello, la gloria por la victoria no le pertenecía, era la voluntad de Dios, a la que se sometía.

Hay una segunda versión sobre el origen Wa lā gāliba illā-llāh, según Lafuente Alcántara: el lema que mostraba el escudo nazarí era reverenciado como invención divina, atribuyéndole la victoria de Alarcos. En la víspera de la batalla, tan desgraciada para los cristianos, «apareció en los espacios un ángel montado en un caballo blanco, tremolando una bandera», y en ella figuraba la leyenda, que sería adoptada después como emblema por los musulmanes granadinos (op. cit., tomo 3º, pág. 133).

Sea cual fuere su verdadero origen, el Rey Alhamar, como fundador de la dinastía Nazarí, tomó esta frase y la integró en el escudo de la familia real. Es el más antiguo de los escudos del Reino y Ciudad de Granada: en campo rojo, está cruzado desde su parte superior derecha a la inferior izquierda por una banda de oro, sostenida en sus extremos en sus fauces abiertas por dos dragones naturales, portando también en oro la inscripción: (وَ لاَ غـَـلِـبٌ إلاَ اللـَّه )

Como curiosidad, para los lectores de Argentina: En el alicatado del Metro de Buenos Aires, en la estación Independencia de la línea C, aparece un friso con esta frase.