lunes, abril 5

Billetes de 30 euros

Seamos sinceros: no está bien pretender engañar a las personas o llevarlas al error con medias verdades o "casi verdades".
Más falso que Judas
Un ejemplo podrían ser estas camisetas de "Anporio Armani" (que no "Emporio Armani). Que sí, que algo deberíamos sospechar cuando, por una camiseta de 150 euros, te piden 20... pero, no se puede estar en todos los detalles...
Es mejor ir con la verdad por delante, aunque lo estés haciendo mal. Aunque estés vendiendo, por ejemplo...
Más falso que Judas

Bolsos de imitación de Dolce Gabbana y Versace... o, aún siendo tu mercancía completamente original... no tega una procedencia...


demasiado lícita... No sé si me explico...

Fotografía 1: Más falso que Judas
Fotografía 2: Más falso que Judas
Fotografía 3, Autor: Kuitao

sábado, abril 3

Los misterios del taxi

Esperando un taxi

Hay veces en que, cuando más esperas de una persona, te falla. En el justo momento en que tendría que estar... no aparece, está ausente.  Me estoy refiriendo, como todos/as habréis supuesto, a los taxistas.

¿Qué extraño misterio el taxi que... cuando más llueve... cuando más cansado estás... cuando más prisa tienes... cuando más aprietan los zapatos... nunca está, ni aparece?

Fotografía: Esperando un taxi

Gastronomía Andaluza de Semana Santa: Torrijas Andaluzas

Efectos Colaterales


Hoy... algo sin mucha complicación, económico y que nos endulzará el paladar: unas torrijas andaluzas.
Con respecto a los antecedentes de este plato de la repostería andaluza, están lo que en la cocina sefardí se conocía como Rebanadas de Parida, aquellas que se daban a las parturientas para que se repusieran y pudieran dar el pecho a sus hijos ("Panviejo cortado en rabanadas gruesas, remojado en Leche y passado por huevo batido; se frien y espolvorean con szûcar y se comen al momento, casi al pie de la sartén"). En la cocina andalusí, más sofisticada y compleja, se elaboraba el "zalabiyya".

Respecto al pan que se usa: en Andalucía es frecuente encontrar pan especial para torrijas, incluso con la forma de pan de molde. En su defecto, dará el mismo resultado usar un pan de pueblo o candeal del día anterior ("panviejo"). Lo ideal sería partirlo cuando está tierno, en rebanadas de 1'5 cm. de ancho, y dejar que se pongan duro hasta el día siguiente.

Ingredientes:
- Pan de pueblo o candeal
- Piel de naranja
- Azúcar
- 1 lt. de leche
- 2 und. huevo
- Canela
- Aceite de Oliva Virgen Extra

Implementación:
Hervimos el litro de leche añadiéndole 6 cucharadas soperas de azúcar y la cáscara de naranja. La dejamos que se enfríe. Retiramos y desechamos la cáscara de naranja.
Introducimos en la leche las rebanadas de pan hasta que se humedezcan.
Posteriormente las dejaremos escurrir en una rejilla de horno (por ejemplo), se trata de que expulsen la toda la leche sobrante.
Batimos los dos huevos y rebozaremos enellos, una por una, las rebanadas de pan. Las echaremos a una sartén, donde freirán a una temperatura media para evitar que se quemen.

Una vez fritas por ambos lados, las colocaremos sobre papel absorbente para que eliminen el aceite sobrante. A continuación las pasaremos por una mezcla de azúcar y canela (75% - 25%).

Se podrían tomar para merendar acompañadas de un vino dulce de Jerez, un Pedro Ximenez (15'5ºC)...

Fotografía: Efectos Colaterales

viernes, abril 2

Razonamiento absurdo

El lector

"...el Jueves Santo trae más cuenta comprar el periódico porque, por el mismo precio, tienes periódico para el jueves y el viernes..."

Fotografía: El lector

Gastronomía Andaluza de Semana Santa: Potaje de Garbanzos y Bacalao

Las tres Marías
Hoy cuchara, algo caliente. Hay a quien le da pereza hacer guisos porque piensan que son más complicados de elaborar que, por ejemplo, una tortilla de patatas. Lo cierto es que este plato es, como mucho, igual de complicado de elaborar que una tortilla.

Potaje de garbanzos y bacalao o Potaje de Vigilia

Ingredientes:
- 400 grs. de garbanzos secos (previamente habrán estado en remojo durante 12 horas).
- 1 pimiento choricero seco, troceado
- 2 ramas de perejil fresco
- 1 cebolleta grande
- 6 granos de pimienta negra
- 4 dientes de ajo
- 1 hoja de laurel
- 3 o 4 hebras de azafrán
- 1 chorreón generoso de aceite
- 1 cucharada de café de comino molido
- 4 trozos de lomo de bacalao desalado
- 200 grs. de hojas de espinacas frescas

Ingredientes para elaborar los panecillos
- Miga de un bollo de pan
- 1 diente de ajo
- 1 trozo de lomo de bacalao desalado
- 1 huevo
- Leche
- Harina
- Perejil
- Colorante

Implementación
Pondremos a hervir los garbanzos en agua, aproximadamente un par de horas a fuego medio. No tienen que estar tiernos completamente. Escurrimos los garbanzos, desechando el agua de la cocción.

Herviremos suavemente los lomos de bacalao en una cazuela con agua, durante 4 o 5 minutos. Reservaremos el agua de la cocción. Dejamos enfriar un poco el bacalao, lo suficiente para quitar las espinas y la piel y desmenuzarlo.

Para la elaboración de los panecillos, mojamos la miga del pan en leche, la escurrimos y hacemos con ella una masa a la que incorporaremos el ajo y el perejil muy picado, el bacalao cocido y desmenuzado, un huevo y una pizca de colorante (optativo). Amasaremos y formaremos una especie de albóndigas ligeramente aplastadas que emborrizaremos en harina y freiremos a temperatura media.

En una olla grande se rehogará la cebolleta y los ajos picados, la pimienta, el laurel, el comino, el pimiento choricero y las espinacas. Posteriormente añadiremos el perejil y los garbanzos escurridos. Añadiremos el agua de la cocción del bacalao y completaremos con agua hasta cubrir todos los ingredientes.

Dejaremos hervir hasta que los garbanzos estén casi tiernos. Incorporamos los lomos cocidos de bacalao. Freiremos un puñado de almendras, un par de dientes de ajo y dos o tres rebanadas de pan. Majaremos esos ingredientes en un mortero, añadiendo esa pasta a la olla, junto con los panecillos. Se da un último hervor para que liguen todos los ingredientes. Optativamente, se le añade trozos de huevo cocido y un poco de zumo de limón a la hora de servirlo.

Y a comer.

Fotografía: Las Tres Marías

jueves, abril 1

País de contrastes

Si en una encuesta preguntaramos por el lugar de la Península Ibérica donde más llueve y donde menos,  seguramente que la mayoría de los encuestados respondería que donde más llueve es en Galicia y donde menos... en Andalucía.

Y, se equivocarían, al menos, en parte. El lugar de la Península Ibérica donde menos llueve está, efectivamente, en Andalucía: en el Desierto de Tabernas. Pero, el lugar de la península donde más llueve está también en Andalucía, en la Sierra de Grazalema.

Esa misma diversidad se da también en las temperaturas. Y no hace falta la separación de 270 km. en línea recta que hay entre la Sierra de Grazalema y el Desierto de Tabernas, no.

Clima Tropical - Clima Alpino
Sesenta y dos kilómetros en línea recta. O, lo que es lo mismo, poco más de cien kilómetros en automóvil. Esa es la distancia que separa al pico nevado de Sierra Nevada que veis en la foto de la playa de La Herradura.

Arriba, un clima alpino que puede dar temperaturas de -15ºC. Abajo, el clima tropical de la única costa de Europa Continental donde se cultiva el aguacate o la chirimoya.

Arriba, una mañana de esquí en las pistas de Sierra Nevada. Abajo, una tarde nadando en las templadas aguas del Mar Mediterráneo.

No es mal plan, ¿no?

Gastronomía Andaluza de Semana Santa: Roscos fritos

Are you ready?

Hoy toca postre. Los roscos fritos son un plato importante dentro de la repostería andaluza de Semana Santa. Son muy sencillos de elaborar y duran mucho tiempo si se conservan (por ejemplo) en una olla tapada.

Ingredientes:
- 1 und. huevo
- 5 und. cucharada sopera de azúcar
- 3 und. cucharada sopera de leche
- 5 und. cucharada sopera de aceite de oliva virgen extra
- 1 und. sobre levadura
- Ralladura de la cáscara de un limón
- Cáscara de un limón, evitando al pelarlo incluir la parte blanca.
- Harina de repostería
- Canela en polvo
- Azúcar
(Estas proporciones variarán proporcionalmente en función del huevo. Así, para dos huevos, por ejemplo, se duplicarán todos los ingredientes)

Implementación:
- Freímos la cáscara de limón en el  aceite, evitando que se queme. Después, lo dejaremos enfriar completamente, retirando a continuación la cáscara, que desecharemos.
- Batimos en un lebrillo el huevo junto con el azúcar. Incorporaremos seguidamente la leche, el aceite frito y la ralladura del limón.
- En un recipiente aparte, tomaremos un poco de harina y la mezclaremos con la levadura.
- Seguidamente echaremos la mezcla harina-levadura en el lebrillo, con el resto de los ingredientes.
- Poco a poco, y mientras batimos, iremos añadiendo harina hasta que la masa se suelte y se despegue del  lebrillo. Conviene no añadir demasiada harina: al hacerlo facilitaríamos la manipulación de la masa pero los roscos serían más duros. Amasaremos durante diez o quince minutos.
- Dejamos reposar la masa, tapándola con un paño de cocina.
- Ponemos a calentar una sartén media de aceite de oliva virgen extra. Cogeremos porciones similares de masa a las que daremos forma de rosco. Con una puntilla podemos hacer una ligera incisión en el perímetro exterior.
- Cuando el aceite esté caliente, pero antes de que humee, comenzaremos a echar roscos en él. Deben freir en abundante aceite, con una temperatura media, para que se haga bien por dentro sin quemarse por fuera.
- Al rato, les daremos la vuelta. Cuando estén frito por ambos lados, los colocaremos en un plato con papel de cocina debajo para que absorba el aceite sobrante.
- Antes de que enfríen los pasaremos por una mezcla de azúcar y canela (en una proporción, más o menos de 80% de azúcar y 20% de canela).

Dicen que no se deben de comer calientes porque sientan mal. Yo... jamás he podido evitar probarlos calientes... y creo que a vosotros os pasará igual.

Ya me contaréis.

Fotografía: Are you ready?