Una tarde calurosa de Julio, a las ocho de la tarde. Un momento ideal para bajar a la playa con los niños: hay poca gente, la carretera no tiene retenciones y, además, a esa hora, un aprensivo como yo, deja de ver en el sol ese peligroso incitador del melanoma. Nos separan menos de 60 kilómetros del Mediterráneo, en un viaje relajado y tranquilo.
¿Dije tranquilo?
- ¿Falta mucho, papá?
- No, ya casi estamos.
Veinte segundos después:
- ¿Faltamucho, papá?
- No, yacasiestamos.
Veinte segundos después:
- ¿Faltamucho, papá?
- No, yacasiestamos.
... sesenta kilómetro de dos sutiles gotas malayas que van cayendo sobre mi cráneo. Imperceptibles, al principio, pero la gota cae, cae, cae... Y conforme van pasando los minutos, esa gota continua y rítmica va horadando mi cráneo y llegando dolorosamente al cerebro...
- ¿Faltamucho, papá?
- No, yacasiestamos.
Veinte segundos después:
- ¿Faltamucho, papá?
- No, yacasiestamos....
De fondo suena música en el coche: soy incapaz de conducir sin escuchar música (en realidad, sin música, hasta soy incapaz de dormir). Un lápiz de memoria de 8 Gb con música variada evita el engorro de acarrear un montón de discos compactos y solventa "el asunto música" de un viaje, por largo que este sea.
¡Bob Esponja! ...♫♫
- ¿Faltamucho, papá?
- No, yacasiestamos.
♫♫ ...Su cuerpo absorbe y sin estallar
¡Bob Esponja!... ♫♫
Veinte segundos después:
♫♫ ...El mejor amigo que podrías desear
¡Bob Esponja!... ♫♫
- ¿Faltamucho, papá?
- No, yacasiestamos....
En un momento dado, comienza a sonar el primer tiempo de la Sinfonía n.º 5 en do menor, Opus 67, de Ludwig van Beethoven.
- Esto se escuchaba en Fantasía, papá
- Sí, hija. Es Beethoven, la quinta.
- ¡Ah!
Y ya nadie volvió a preguntar si faltaba mucho. La Quinta nos acompañó hasta el mismo borde del mar. Treinta y seis minutos y cuarenta y siete segundo de infinita paz y tranquilidad.
¡Dios bendiga a Beethoven, a "La Quinta", a Claudio Abbado y a todos y cada uno de los componentes de la Filarmónica de Berlín!
Fotografía: La Inacabada
Autor: Landahlauts


