jueves, septiembre 7

Arctic Monkeys

Hoy suena en la Arbonaida el grupo inglés Arctict Monkeys, con su canción A Certain Romance, correspondiente al CD Whatever People Say I Am, That's What I'm Not. Se publicó en enero de 2006, pero eran ya muy conocidos: la banda había subido todos sus temas a internet y permitía su copia libremente. Si hubieran leido lo anterior, los "grandes genios" de la música en el Estado español (el abuelito Victor y compañía) podrían pensar: "¿distribución gratis en internet?: no habrán vendido un pimiento". Pues no, es el álbum de debut más vendido en la historia del Reino Unido. Y es que, Abuelito, los tiempos cambian que es una barbaridad. Por cierto, ¿no has pensado que la causa de que no vendas tantos discos como antes no sea "la interné", sino que simplemente ya... no interesas? Pues eso, sangre fresca y joven para el iPod, a la mierda el walkman.

miércoles, septiembre 6

La calle donde vivo -II-

Ayer pudimos leer. En las inmediaciones de mi calle también se encuentran delegaciones comerciales de grandes empresas, algunas de las sedes de consejerías y de ministerios, muchas oficinas bancarias y el Palacio de Justicia. No hace mucho tiempo que vivo aquí, un par de años, todo lo más. Sin embargo, a veces tengo la sensación de que este ha sido mi hogar siempre, de hecho, no guardo demasiados recuerdos de mi anterior domicilio. Tampoco es que ello me preocupe demasiado. Sí recuerdo, por ejemplo, que no disfrutaba de un ventanal tan amplio como el que tengo aquí. Y, es que, no sé si os lo he dicho: el principal atractivo que tiene mi hogar es el ventanal, fue algo que me deslumbró al llegar. Es un enorme ventanal que, a modo de pantalla de televisión, me muestra el mundo en directo para mí. Gracias a él no me pierdo detalle alguno de la vida que transcurre en mi entorno, hurgo en las vidas de mis vecinos con total impunidad, desde la comodidad de casa. La jornada en mi calle comienza pronto. Horas antes de amanecer mi calle es barrida y regada con empeño y dedicación. Los trabajadores del servicio de limpieza se afanan en que todo quede limpio como la patena. Mientras ellos trabajan, y precedidos de cantos y voces, puede aparecer algún que otro grupo de muchachos que vuelven de cerrar algún pub de moda con muchas copas de más. El resto de los sonidos del amanecer lo ponen los vencejos con su ruido estridente, y el tráfico. La avenida cercana comienza a esas horas a cubrirse de coches y autobuses, tantos, que resultará difícil volver a ver el asfalto hasta que no finalice el día. La calle huele a esas horas a limpio, a zotal y al aire fresco del amanecer. Poco a poco, comienzan a verse las personas que acuden al trabajo. Se mezclan así los funcionarios, con los empleados de banca y con los ejecutivos. Todos llevan prisa, todos cruzan la calle y entran o salen del bar apresurados. Algunos de ellos, encogidos, tratan de cruzarse el cuello del traje sobre el pecho para evitar que el frío siga traspasando el lino de su elegante Hugo Boss de entretiempo. Ahora la mañana huele a colonia cara, a perfume francés, a mantequilla tibia y a café recién hecho de la Cafetería Gibalto. De vez en cuando, también se puede notar el olor de algún cigarrillo que alguien apura con avidez mientras tose de modo estridente. En su pensamiento estará la idea de que debería de dejar de fumar, un pensamiento animado por la tos, aunque carente de convencimiento. Continuará... © Landahlauts, Andalucía 2006

Ne va plus

María Jesús Montero, consejera de Salud de Andalucía, ha aprovechado la Ley de la Ordenación Farmaceutica para prohibir prácticamente la visita médica de los laboratorios a los centros de salud y ambulatorios de la comunidad. La decisión supongo que no habrá hecho mucha gracia a los delegados de la industria farmaceutica, aquellos que antes llamaban "visitadores médicos". Pero los andaluces salimos ganando. Se acaba así una práctica que siempre ha tenido un leve tufillo a corrupción, además de ocupar las horas del profesional médico, que pagamos los contribuyentes andaluces. Hasta ahora un médico de atención primaria dedicaba, aproximadamente, más de siete jornadas laborables completas al año en antender a los visitadores de la industria farmaceutica. Su objetivo oficial era ofrecer información científica al profesional. El real: influir en la prescripción en favor del último producto de su compañía, generalmente poco novedoso desde el punto de vista terapéutico (hasta un 71% de los fármacos objeto de este tipo de promoción, según estudios a nivel estatal), pero sí más caro. Las armas de persuasión del visitador: La primera, bibliografía científica de dudosa calidad (más de la mitad de los galenos opina que no es útil y se ha demostrado que gran proporción de los mensajes publicitarios no se deriva del estudio que supuestamente los avala). Después, diversas formas de agasajo, como muestras gratuitas de medicamentos, invitaciones a congresos (los médicos se forman y actualizan conocimientos gracias a la industria), pagos por intervenir en conferencias, en ensayos clínicos... La realidad es que muchos médicos no ven problemas éticos en esta actividad y la asumen como parte de su trabajo. La consejera, seamos sinceros, es de los pocos integrantes del actual gobierno del Presidente Chaves que nos da alegrías, recordemos que hace unos meses levantó una polémica absurda en la industria farmaceutica por la polémica prescripción por principio activo.

Highway to Hell.

Hoy suena en La Arbonaida Highway to Hell del grupo australiano ACDC, publicada en el año 1979 en su disco Highway to Hell. Eran los tiempos en que todavía cantaba el malogrado Bon Scott, que moriría en circunstancias trágicas al año siguiente. Nos encontramos, sin duda, ante una de las mejores canciones en la historia del Rock & Roll. Supongo que, si existiera el género, esta sería una "road song".
"No stop signs, speed limit / Nobody's gonna slow me down / Like a wheel, gonna spin it / Nobody's gonna mess me round / Hey Satan, payin' my dues / Playing in a rocking band / Hey Momma, look at me / I'm on my way to the promised land..."

martes, septiembre 5

La calle donde vivo - I -

Me gusta mi calle. Viviendo aquí me siento feliz. En mi calle puedo contemplar el lento transcurrir de los días, las salidas y las entradas de mis convecinos, el paso de la gente y sus prisas, puedo percibir sus olores, escuchar sus sonidos... Esta es una calle céntrica, peatonal. En ella hay boutiques lujosas que venden las creaciones de conocidísimos modistos nacionales y extranjeros, con dependientas exuberantes que atienden con una medida indiferencia. También hay una enorme tienda de Zara que ocupa una manzana entera. Es una tienda concurridísima. En sus estanterías se acumula montones de trapitos que la gente desordena. Mientras, las vendedoras, con actitud indolente, tratan de doblarlos y organizarlos una y otra vez. En las cajas se forman colas interminables de jovencitas preadolescentes que esperan su turno para pagar camisas, tops o faldas de última moda y de dudoso gusto. Mientras aguardan, miran con un reojo maleducado la compra de chicas cercanas. Viéndolas siempre recuerdo esa mirada inquisitorial y descarada de la policía en las aduanas. Indiferentes, ellas esperan hasta que es su turno para pagar. Al salir, como una continuación del ritual, dirigirán sus pasos al cercano McDonalds donde comerán con desgana medio menú infantil con Coca-Cola Light, mientras charlotean alegremente con sus amigas. Cuando las contemplo, todas iguales, todas vestidas con sus trapitos de Zara pienso en una de esas paradojas que nos da la vida. Aquella uniformidad en el vestuario, tan deseada por los regímenes comunistas, la hemos conseguido aquí gracias a una multinacional en la Europa del siglo XXI. Y, además, con trapitos hechos por orientales en condiciones de semiesclavitud. Acojonante. Continuará...

© Landahlauts, Andalucía 2006

Monaguillos provocadores.

La Iglesia católica en Estados Unidos ha inventado un nuevo método para controlar a los sacerdotes acusados de abusos sexuales a menores. La ley ha enviado algunos a la cárcel, otros han sido expulsados del seno de la Iglesia. Pero algunos son demasiado mayores, o sus ofensas han sido consideradas menores, pese a lo cual la Iglesia estadounidense mantiene sus dudas sobre ellos. En estos casos, en la archidiócesis de Nueva York han ofrecido a siete sacerdotes la posibilidad de vivir bajo control. Estarán en un hogar vigilado, tendrán que dar cuenta de sus entradas y salidas y deberán someterse a terapia. Desde junio, los prelados pueden vivir en el Hogar Refugio de la Trinidad, en Long Island, lejos de la carretera y escondidos por frondosos árboles. En unos meses, los religiosos serán trasladados a otros lugares, según explicó el portavoz del cardenal, Joseph Zwilling, que indicó que, de los siete, cinco han preferido renunciar a su puesto que someterse a la vigilancia, otro se ha trasladado al refugio y otro está en camino, según informa The New York Times. También en la archidiócesis de Chicago, nueve curas acusados de abusos sexuales viven retirados en un seminario en el campo. Están supervisados, según portavoces oficiales de la Iglesia, y se estudia la posibilidad de colocar cámaras de vigilancia y de mantenerlos encerrados en el edificio algunas horas al día. El portavoz de la Conferencia de Obispos Católicos de EE UU explicó que "en varias diócesis se llevan a cabo programas similares".
Leído en El País.

Recordare.

Hoy en La Arbonaida suena Recordare, de la Messa da Requiem de Giuseppe Verdi (Italia, 1813-1901). Fue compuesta por Verdi en el 1874 para conmemorar la muerte del novelista italiano Alessandro Manzoni. Aquí suena en homenaje dolorosamente póstumo a:

Alfredo Lora Rubio In Memoriam

Recordare, Jesu pie, / quod sum causa tuae viae; / ne me perdas illa die. / Quaerens me sedisti lassus, / redemisti crucem passus; / tantus labor non sit cassuc. / Juste judex ultionis, / donum fac remissionis, ante diem rationis.

lunes, septiembre 4

La España Excluyente

Todavía se habla de que los españoles expulsaron a los judíos y a los moros. No dicen españoles cristianos expulsaron a españoles moriscos y a españoles judíos. A partir de ahí, esos españoles tradicionalistas han ido expulsando a los protestantes, a los ilustrados, a los liberales, a los republicanos, a los masones, a los anarquistas... España es el resultado de este perpetuo ciclo de exclusión. Más grave aún es la creencia de que puede haber culturas puras. Una cultura es la suma de las influencias exteriores que recibe. Una cultura tiene mayor salud cuanto más se interesa por otras culturas y las incorpora. La búsqueda de la pureza cultural siempre precede al derrumbe. Juan Goytisolo Diario "Ideal" 24/01/99

Señora, disculpe que no me levante...

Curiosidades sobre la muerte y el morir: - La práctica de enterrar a los muertos podría datar de hace 350.000 años, tal y como quedó evidenciado en la fosa de Atapuerca donde a 14 metros de profundidad se encontraron los fósiles de 27 homínidos de la especie Homo heidelbergensis, un posible antecesor del Neandertal y del humano moderno. - Existen al menos 200 eufemismos para la muerte, incluyendo “pasar a mejor vida”, “criar malvas”, "estirar la pata", "entregar la cuchara" y la mejor para un fanático de Star Trek: “dormir con los Tribbles”. - Desde 1951 ningún estadounidense ha muerto de viejo. Ese fue el año en que el gobierno eliminó esa clasificación de los certificados de defunción. - Hay tanto que reciclar: los enterramientos en Estados Unidos suponen el soterramiento de más de 3 millones de litros de fluidos para embalsamamiento (formaldehído, metanol y etanol) en el suelo cada año. Las cremaciones expulsan al aire dioxinas, ácido hidroclórico, dióxido de azufre y dióxido de carbono. - Alternativamente, una empresa sueca llamada Promessa, puede desecar tu cuerpo en nitrógeno líquido, pulverizarlo con vibraciones de alta frecuencia, y sellar al polvo resultante en un ataúd biodegradable elaborado con harina de maíz. Afirman que este “enterramiento ecológico” se descompone en 6 o 12 meses. - Los zoroastrianos en la India abandonan en el exterior los cuerpos de los muertos para que sean devorados por los buitres. - En Madagascar, las familias exhuman los huesos de los parientes muertos y los pasean alrededor de los poblados en una ceremonia llamada famadihana. Después, envuelven los restos en un sudario nuevo y los entierran de nuevo. Los sudarios viejos son entregados a los recién casados y a las parejas sin hijos para que cubran con ellos el lecho matrimonial. - Durante la expansión de las líneas ferroviarias en Egipto, en el siglo XIX, las empresas encargadas de la construcción desenterraron tantas momias, que las usaban como combustible para las locomotoras. - En 1907 un doctor de Massachusetts llevó a cabo un experimento con una “cama para morir” especialmente diseñada, y reportó que el cuerpo humano perdía 21 gramos en el momento del fallecimiento. Desde entonces ha sido ampliamente asumido como un hecho, cuando en realidad es falso. - Enterrado vivo: en la Europa del siglo XIX existían tantas evidencias anecdóticas de personas vivas que eran declaradas muertas erróneamente, que los cadáveres eran llevados a “hospitales para muertos” donde se les vigilaba a la espera de señales de putrefacción. - El 80 por ciento de los ciudadanos de los EE.UU. mueren en un hospital. En la ciudad de Nueva York hay más suicidios que asesinatos. - Se estima que 100.000 millones de personas han muerto desde que surgió el ser humano. De LeeAundra Temescu DISCOVER Vol. 27 No. 09 September 2006 Vía: Astroseti.org