
"la Caixa" es una de esas modernas empresas europeas preocupada por la integración, a todos los niveles, de las personas con discapacidad. Para ello está llevando a cabo el
programa Incorpora " un programa de intermediación laboral, basado en las necesidades del tejido social y empresarial y que garantiza una buena integración de la persona en la empresa" En la
publicidad sobre este programa, "la Caixa" nos muestra el ejemplo de Borja, una persona con discapacidad que ha encontrado trabajo de telefonista, gracias a esta iniciativa.
En la web de la Caixa, se indica que "...el programa Incorpora de la Obra Social "la Caixa" facilita que personas con discapacidad o en riesgo de esclusión tengan un trabajo. Más de 28.000 ya lo han conseguido."
Eso, que queréis que os diga, está muy bien. Son decenas de miles de personas, con problemas especiales para encontrar trabajo, las que lo han conseguido gracias a "la Caixa" y a su Obra Social.
Aunque... en esta ocasión hay un "pero". Si Borja, o cualquier otra persona en silla de ruedas, fueran empleados o clientes de
esta misma oficina de "la Caixa" en la que se exhibe esa publicidad, tendría un pequeño problema. Pequeño, porque mide menos de cuarenta centímetros de altura, grande en cuanto a dificultad para superarlo:
Dos pequeños y desafiantes escalones que le supondrían tener que pedir ayudar cada vez que decidiera entrar o salir de la sucursal.
Magnífico ese programa para facilitar el acceso al mundo laboral de personas con discapacidad, si. Pero... a veces nos olvidamos de dos puñeteros escalones que, para la mayoría de nosotros no son nada.... para otras personas suponen la frontera que los deja fuera, los margina o los hace dependientes.
"la Caixa", parlem d'integració?