viernes, noviembre 24

La Mamma Morta

Hoy suena en La Arbonaida la aria La Mamma Morta, perteneciente a la ópera Andrea Chénier de Umberto Giordano. Fue estrenada en Milán en 1896. Relata parte de la vida del poeta Andrea Chénier en tiempos de la Revolución Francesa, a la que fue muy fiel en sus comienzos pero traicionó, cuando vió sus "efectos colaterales" (como diríamos hoy en día). La madre muerta a la que se refiere el aria es uno de esos efectos colaterales: la muerte de la madre de Maddalena, abrasada en su palacio. En la ópera, como casi con todo, hay modas. Ésta ópera fue muy escuchada durante la primera mitad del siglo pasado y en la actualidad se representa bastante menos, a pesar de tener partes muy brillantes, como corresponde a una ópera del verismo. Ha habido, también, muy buenas actuaciones de ella por cantantes como Carreras, Franco Corelli o Domingo en el rol de Chénier. Y, hablando de modas, la aria de esta ópera que escuchamos hoy, Mamma Morta, es muy popular desde que apareció en la película Philadelphia, protagonizada por Tom Hanks en el año 1993. En una escena con una gran carga dramática y sonando, de fondo, la voz de la única, de Maria Callas. Sinopsis de Andréa Chenier. La podéis ver y oir aquí, en la voz de Maria Callas y en la escena de Philadelphia, aquí. (actualizado: ahora con el diálogo en castellano, no en francés)

La Mamma Morta La mamma morta m'hanno alla porta della stanza mia; Moriva e mi salvava! poi a notte alta io con Bersi errava, quando ad un tratto un livido bagliore guizza e rischiara innanzi a' passi miei la cupa via! Guardo! Bruciava il loco di mia culla! Così fui sola! E intorno il nulla! Fame e miseria! Il bisogno, il periglio! Caddi malata, e Bersi, buona e pura, di sua bellezza ha fatto un mercato, un contratto per me! Porto sventura a chi bene mi vuole! Fu in quel dolore che a me venne l'amor! Voce piena d'armonia e dice: "Vivi ancora! Io son la vita! Ne' miei occhi è il tuo cielo! Tu non sei sola! Le lacrime tue io le raccolgo! Io sto sul tuo cammino e ti sorreggo! Sorridi e spera! Io son l'amore! Tutto intorno è sangue e fango? Io son divino! Io son l'oblio! Io sono il dio che sovra il mondo scendo da l'empireo, fa della terra un ciel! Ah! Io son l'amore, io son l'amor, l'amor" E l'angelo si accosta, bacia, e vi bacia la morte! Corpo di moribonda è il corpo mio. Prendilo dunque. Io son già morta cosa! Traducción al castellano. ¡La madre muerta en la puerta de mi cuarto; Moría y me salvaba! después, de madrugada yo con Bersi vagaba, cuando de pronto un lívido brillo parpadeaba y luces delante de mí ¡la oscura calle! ¡Miro! ¡Ardía mi casa! ¡Estaba sola! ¡Y alrededor de la nada! ¡Hambre y miseria! ¡La necesidad, el peligro! Caí enferma, y Bersi, buena y pura, de su belleza hizo negocio, ¡algo bueno para mí! ¡Llevo la amarugura a todo el que me quiere! Fue en aquel dolor ¡que me vino el amor! Voz llena de armonía y dice: "¡Sigue viviendo! ¡Yo soy la vida! ¡En mis ojos está tu cielo! ¡Tú no estás sola! ¡Tus lágrimas enjuto! ¡Estoy en tu camino y soy tu soporte! ¡Sonríe y espera! ¡Yo soy el amor! ¿Es todo lo demás sangre y fango? ¡Yo soy divino! ¡Te puedo hacer olvidar! Yo soy el dios que baja al mundo del empireo, y hace de la tierra ¡un paraíso! ¡Ah! Yo soy el amor, el amor, el amor" Y el ángel se acerca, me besa, ¡y es el beso de la muerte! Mi cuerpo es de moribunda. Conque tómalo. ¡Ya he muerto así!

6 comentarios:

salidadeemergencia dijo...

Tom Hank que se sale. No parece ni él. Que bien lo hizo. Y la escena esa con la Callas de fondo se te salta la lagrimilla.

salidadeemergencia dijo...

Claro que no en el enlace que has puesto, que apenas se entiende y es ¿en francés? el diálogo.

Scemo di legno dijo...

A mi la película esta me da mal rollo. Pero reconozco que el Hanks trabaja bien y que la escena es una pasada.

Landahlauts dijo...

La película es triste, como la vida misma algunas veces.

Anónimo dijo...

‑ No sé si acabaré este juicio, he previsto algunas obras de caridad, la casa será para Miguel,...

Mientras dice estas cosas, la banda sonora adquiere una fuerza creciente y esta percepción le centra en la música. Y comienza a moverse con suavidad. Y mientras comenta la ópera, él se extasía ante su belleza y los sentimientos que esa armonía le evoca en su alma. En un momemto determinado dice:

‑ Es mi aria favorita. Es Maria Callas en Andrea Chenier de Humberto Iordano. Está es Madelaine. Explica como durante la Revolución Francesa la chusma prendió fuego a su casa. Y su madre murió salvándola a ella. Mira, el lugar que me vio crecer está ardiendo.

Luego comienza un diálogo en donde la emoción se decanta claramente por la melancolía y el llanto. El protagonista sigue comentando el aria, pero a su vez interroga a su amigo y abogado, y quizá se interroga él mismo en su intimidad.

‑ Mira.

Y traduce literalmente el aria:

‑ Estoy sola.

Le pregunta a su amigo:

‑ ¿No oyes la angustia reflejada en su voz?. ¿No la sientes Georges? (por primera en esta escena se refiere a él con su nombre de pila). Luego sigue comentando.

‑ Ahora entran los instrumentos de cuerda, y todo empieza a cambiar, la música se llena de esperanza. ¡Escucha!, vuelve a cambiar. ¡Escucha!. Yo causo dolor a los que me aman ‑traduce‑. ¡Oh!, ese chelo solitario ‑comenta‑. Sigue traduciendo: Y es cuando de ese dolor, cuando me llegó el amor.

- Una voz llena de armonía, comenta.

María Callas sigue incrementando la fuerza interpretativa y la escena se transforma cada vez en más patética. Los dos amigos lloran desconsoladamente. Sigue traduciendo el protagonista.

‑ Decía, sigue viviendo.

‑ Yo soy la vida.

‑ El cielo está en tus ojos.

‑ Es todo lo que te rodea, es la sangre, es el barro...



‑ Yo soy divina.

‑ Yo soy el olvido.

‑ Yo soy el dios que desciende del cielo a la tierra para hacer de la tierra un cielo.

‑ Yo soy el Amor.

‑ Yo soy el Amor.

El abogado, hasta entonces frío en la expresión de sus sentimientos, vuelve a casa. Entra en la habitación de su pequeña hija, la coge entre sus brazos, y le dice:

‑ ¡Te quiero pequeña!.

Luego la deja en su cuna, entra en su habitación y abraza a su mujer mientras ésta duerme. En ese momento el aria alcanza su máximo esplendor.

Más no se puede decir. La música y la imagen se entrelazan para destacar, no sólo metafórica sino también realmente, el valor cumbre de una persona y la única manera de alcanzar el máximo esplendor de sus afectos: la familia y su comunidad de vida.

Anónimo dijo...

Me gusta mucho esa escena de hank
creo que esta muy bien trabajada, demaciado bien....es una de mis peliculas favoritas, de siempre...

vez que la veo lloro con esa parte y con el final..
la cancion del final...


veo que sabes bastante de peliculas...
si fueses muy amable...
podrias hacerme saber de alguna forma como se llama la cancion del final de esta pelicula???

grax!!

pelusshita@hotmail.com

nada mas!