Desahuciar. (De des- y ahuciar).
3. tr. Dicho de un dueño o de un arrendador: Despedir al inquilino o arrendatario mediante una acción legal.
Y es que, aunque en el Estado español el mercado inmobiliario está muy parado, hay países donde sigue en constante ebullición. Kirguistán es un ejemplo: un país cercano a Afganistán, pero sin problemas de terrorismo, ni de orden público. Esto lo convierte en un lugar muy apetecible para las tropas extranjeras que están haciendo la guerra en misión de paz en el vecino Afganistán: te vas al curro, echas tu ocho horas de pegar tiros repartir alimentos y cuando acabas... una ducha, una cena ligera y a disfrutar de tu tranquilo hogar kirguiso.
Claro que, son muchos soldados extranjeros los desplegados en Afganistán... y todos quieren vivir en el tranquilo Kirguistán. Si sube la demanda, pero no la oferta... ya sabéis... los precios presentarán tendencia alcista. Y allí estaba la base española, con un contrato de renta antigua, pagando cuatro duros por una base que hacía pequeña a la de Rota. El arrendador quiso subir la renta ("Alemania está dispuesta a pagar bastante más, además... los españoles son muy ruidosos y molestan al vecindario"), el Ejército español se negó... y, como no se ponían de acuerdo, acabaron en el juzgado. El juez falló a favor del dueño de la base y desahució al Ejército: "recojan sus tanques y sus bombas y... ¡venga a la calle!".
Claro que, son muchos soldados extranjeros los desplegados en Afganistán... y todos quieren vivir en el tranquilo Kirguistán. Si sube la demanda, pero no la oferta... ya sabéis... los precios presentarán tendencia alcista. Y allí estaba la base española, con un contrato de renta antigua, pagando cuatro duros por una base que hacía pequeña a la de Rota. El arrendador quiso subir la renta ("Alemania está dispuesta a pagar bastante más, además... los españoles son muy ruidosos y molestan al vecindario"), el Ejército español se negó... y, como no se ponían de acuerdo, acabaron en el juzgado. El juez falló a favor del dueño de la base y desahució al Ejército: "recojan sus tanques y sus bombas y... ¡venga a la calle!".
Y, para motivarlos más, el dueño advirtió: "o se largan pronto de Manás o les mando a un par de asustaviejas kirguisos que les van a quitar las ganas de comer jamón serrano y de vacilarme (sic)."
Así que el día 13 de Octubre de 2009 la base española en Manás emitió el siguiente comunicado: "En el día de hoy, resuelto y vencido el contrato de arrendamiento, han abandonado las tropas del Ejército español, sus últimas posiciones militares en Kirguistán. La base española en Manás, se ha cerrado."
Ya sabéis, si os enteráis de algo que esté bien de precio, tranquilo y bien comunicado con Afganistán... llamad a cualquier Delegación del Ministerio de Defensa. El Ejército español os lo agradecerá.
Fotografía: El desahucio
Autor: Landahlauts.