viernes, septiembre 29

El abuelito bebe.

Keith Richards, compareció completamente beodo en el set de rodaje de Piratas del Caribe II, en el que encarna al padre de Johnny Depp. Según publicó la revista especializada de cine Empire, el músico se incorporó a la filmación en tal estado de embriaguez, que ahora ni siquiera lo recuerda. Bill Nighy, que protagoniza a Davy Jones en la cinta, contó que Richards estaba tan borracho cuando los productores lo llamaron para salir a actuar, que debió ser ayudado por el director Gore Verbinski. Cuando algunos lo increparon por su falta de profesionalismo, el l guitarrista, de 62 años, respondió que "si querían a alguien correcto, buscaron a la persona equivocada". Los abuelitos, a la vejez, nos están resultado cada vez más impresentables.

5 comentarios:

ANA dijo...

HOMBRE, LO QUE HIZO ES UNA FAENA PARA EL DIRECTOR PERO...SU RAZÓN TENÍA CUANDO DIJO :"si querían a alguien correcto, buscaron a la persona equivocada"...
ES QUE ES DE ILUSOS PENSAR QUE UN TÍO QUE SE HA METIDO PARA EL CUERPO TODA CLASE DE SUSTANCIAS DE ABUSO, Y QUE ENCIMA HA SUSPENDIDO UNA GIRA MUNDIAL POR CAERSE DE UN COCOTERO, VAYA A ESTAR EN EL SET DE RODAJE A LA HORA ADECUADA Y EN UNAS CONDICIONES FÍSICAS ÓPTIMAS.

Ros dijo...

pero si este no ha sido ni cuando era joven correcto, con esa cara que podían esperar... seguro qeu depp se lo pasó genial con él...

Landahlauts dijo...

A Ana:
Sí que llevas razón, si quería un "profesional correcto" podrían haber llamado a Sean Connery (se me ocurre a bote pronto)
A Ros:
Deep? A él fue al que se le ocurrió la idea de Richard para ese papel. Por lo menos eso he leido. La verdad es que Keith Richard, con esa cara, le va el papel... que ni pintado. Vamos, yo creo que ni maquillaje le hace falta.

Más claro, agua dijo...

Keith tiene razón: si querían a alguien formal que hubieran contratado a Jim Carrey...

Landahlauts dijo...

jajajaja
Probablemente borracho no hubiera llegado pero no creo que sea demasiado formal en un rodaje. Aunque nunca se sabe, alguna veces los que aparecen como "simpáticos" en las películas son unos malafollás alucinantes.