domingo, marzo 26

EL CAMBIO DE HORA.

Pues sí, otra vez nos han cambiado la hora. Han reducido el fin de semana en una hora. Y, lo malo, no es sólo eso. Lo malo vendrá mañana, pasado, etc. Todo por un supuesto ahorro energético de una salvajada de millones de euros en toda Europa. Pero, ¿y la salud y el bienestar de los europeos?, ¿piensa en ellos alguno de nuestros eurodiputados?.
¿Sabías que el primer cambio de hora en el Estado español se produjo por primera vez en 1918? Se hizo con el objetivo principal de ahorrar carbón. Durante los siguientes años también hubo modificaciones horarias, pero no tenían continuidad anual sino que eran intermitentes. Desde 1950 a 1973 se abandonó esta práctica. La crisis del petróleo de 1974 provocó que se volviera a recurrir al adelanto de los relojes en Europa, con la argumentación de que se ahorraba energía en la iluminación. Desde entonces los países europeos atrasan y adelantan el reloj. Sin embargo, siempre ha existido el mismo debate, ¿realmente interesa cambiar la hora?
En mi entorno más cercano el cambio de hora lo único que nos trae es una serie de desarreglos y de trastornos que tardan más de diez días en desaparecer. Mis hijos, por ejemplo, no entienden la Directiva Europea 2000/84/CE de 19 de enero de 2001, que es la que regula el cambio. Y eso que se la he tratado de explicar varias veces...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

¡No me digas que han cambiao la hora! Eso se avisa, hombre¡¡¡¡¡

Anónimo dijo...

Tiés unos ninios que se pasan la Unión Europea por el interior del pañal.