viernes, noviembre 18

Una habitación con vistas

En casa no somos de comunión diaria, pero sí de ducha diaria. Y, ¿qué quieren que les diga?, hay veces en que ducharse resulta una de esas actividades monótonas y aburridas. Pero, a partir de ahora ya no será así: hace una semanas decidí hacer obra en el cuarto de baño echando abajo algún tabique y cambiando el plato de ducha por una cómoda bañera. 

La ventana del cuarto de baño 

Ahora no hay comparación: la sensación de sentirte integrado en la naturaleza, mientras cumples con tu higiene personal, ha mejorado nuestra calidad de vida. Tiene un periodo de adaptación (como todo), especialmente para mi que me ducho por las mañanas y hay días que resulta un poco fría, pero compensa. 

Tan contentos estamos que hemos decidido hacer algo parecido con las butacas del cuarto de estar...


Una silla con vistas 

Fotografía -1-: La ventana del cuarto de baño 
Fotografía -2-: Una silla con vistas 
Autor: Landahlauts

4 comentarios:

Más claro, agua dijo...

No quiero ni pensar cómo será la plaza de garaje... ;-)

Un paseante dijo...

Pues ya puestos podrías trasladar también el dormitorio: una noche al raso en invierno tiene que ser rejuvenecedora.

SARABEL dijo...

lo que esta claro es que vas a respirar aire muyyyy puro.........

!no cabe duda!

madreselva dijo...

hay por allí vacas, búhos, tapires?,es que un sonido por inocente que sea te puede sorprender...
:)