miércoles, junio 8

Miradas de deseo

La chica del anuncio de pasta fresca lo está pasando muy mal...

La chica de la pasta fresca

... está intentando dejar de fumar, pero no puede quitarse el tabaco de la cabeza. Quizás porque tiene la máquina expendedora de cajetillas muy cerca. Demasiado.

3 comentarios:

Mato Grosso dijo...

Si le pone esos ojitos al ducados, al malporro, y al tabaco rubio yanqui, corriente y moliente, de toda la vida, que no será cuando le planten delante un buen habano.
;-)

Lisístrata dijo...

le falta relamerse ,jejejeje ;oP

Anónimo dijo...

La primera vez que usé una máquina expendedora de tabaco fue una tarde de sábado en la planta alta de EL CORTE INGLES, junto a la cafetería atiborrada de gente. "Su tabaco, señor" dijo el trasto. Y yo, con voz nítida y muy audible respondí GRACIAS. Todavía me avergüenzo. Por eso ahora, en la gasolinera, al terminar y oir "Buen viaje" digo: GRACIAS, MUY AMABLE. Pronto respondere "lovely". [jm]