viernes, abril 1

Los invitados del amo

Su Alteza Real, Charles Philip Arthur George Mountbatten-Windsor, Príncipe de Gales, Príncipe de Escocia, Duque de Cornualles, Duque de Rothesay, Conde de Chester, Conde de Carrick, Barón de Renfrew y Señor de las Islas está de visita en Andalucía. Llegó esta mañana a la capital, Sevilla, y esta tarde se desplazará a  Íllora,  a "La Dehesa Baja de Íllora". Viene acompañado de su esposa, Su Alteza Real Camilla Rosemary Mountbatten-Windsor, Princesa de Escocia, Duquesa de Cornualles, Duquesa de Rothesay, Condesa de Chester, Condesa de Carrick, Baronesa de Renfrew y Señora de las Islas.

La Dehesa Baja de Íllora

La Dehesa Baja de Íllora pertenece al Duque de Wellington. Unos la llaman 'La Torre de los Ingleses', otros 'La Finca de los Ingleses o de los Wellington', otros 'La Dehesa Baja de Íllora' y algunos mas el 'Gibraltar de Íllora'. La finca tiene unas dimensiones de nueve millones y medio de metros cuadrados, es decir 955 Hectáreas. Fue un generoso regalo del Gobierno de España al al duque de Wellington y sus descendientes como muestra de agradecimiento por su ayuda durante la Guerra de la Independencia contra la ocupación napoleónica (es lo bueno de regalar lo ajeno: que te puedes permitir ser muy generoso).

La Dehesa Baja de Íllora

Pero en estos momentos lo adecuado es ser hospitalario con estos distinguidos huéspedes que visitan nuestro país. Así que como obsequio de bienvenida por parte de este humilde indígena a tan aristocrática pareja, quisiera regalarles unas palabras que son de un galés, del mismo país del que S.A.R. Charles Philip Arthur George Mountbatten-Windsor es príncipe. Ese galés es, ni más ni menos que Beltrand Russell, y estas son sus palabras (como deferencia, permítanme que primero aparezcan en inglés)


«It is obvious that, in primitive communities, peasants, left to themselves, would not have parted with the slender surplus upon which the warriors and priests subsisted, but would have either produced less or consumed more. At first, sheer force compelled them to produce and part with the surplus. Gradually, however, it was found possible to induce many of them to accept an ethic according to which it was their duty to work hard, although part of their work went to support others in idleness. By this means the amount of compulsion required was lessened, and the expenses of government were diminished. To this day, 99 per cent of British wage-earners would be genuinely shocked if it were proposed that the King should not have a larger income than a working man. The conception of duty, speaking historically, has been a means used by the holders of power to induce others to live for the interests of their masters rather than for their own. Of course the holders of power conceal this fact from themselves by managing to believe that their interests are identical with the larger interests of humanity.»
Bertrand Arthur William Russell (18/05/1872 - 02/02/1970),
In Praise of Idleness (fragment)


«En las comunidades primitivas, los campesinos, de haber podido decidir, no hubieran entregado el escaso excedente con que subsistían a los guerreros y los sacerdotes, sino que hubiesen producido menos o consumido más. Al principio, era la fuerza lo que los obligaba a producir y entregar el excedente. Gradualmente, sin embargo, resultó posible inducir a muchos de ellos a aceptar una ética según la cual era su deber trabajar intensamente, aunque parte de su trabajo fuera a sostener a otros, que permanecían ociosos. Por este medio, la compulsión requerida se fue reduciendo y los gastos de gobierno disminuyeron. En nuestros días, el noventa y nueve por ciento de los asalariados británicos se sentirían realmente impresionados si se les dijera que el rey no debe tener ingresos mayores que los de un trabajador. El concepto de deber, en términos históricos, ha sido un medio utilizado por los poseedores del poder para inducir a los demás a vivir para el interés de sus amos más que para su propio interés. Por supuesto, los poseedores del poder ocultan este hecho aún ante sí mismos, y se las arreglan para creer que sus intereses son idénticos a los más grandes intereses de la humanidad. »
Bertrand Arthur William Russell (18/05/1872 - 02/02/1970),
Elogio de la ociosidad (fragmento)


Música Recomendada: Himno Nacional de Gales - Gareth Jones

Fotografía -1-: La Dehesa Baja de Íllora
Fotografía -2-: La Dehesa Baja de Íllora
 Autor: Landahlauts

12 comentarios:

Énriock dijo...

a lo mejor lo sabes tu que vives más cerca... ¿es verdad que en la Dehesa Baja de Íllora, en esas casi 1000 ha, solo trabajan 14 personas?

Dime que no, y que eso del latifundismo, la concentración de tierras, el paro y la necesidad de la reforma agraria se arregló definitivamente con nosequé transición de nosequé estado con nosequé gobierno socialista obrero.

Landahlauts dijo...

Allí no llegó la Reforma Agraria, se incluyó en el proyecto de ley pero luego nuestros políticos la quitaron.

No sé decirte la cantidad de gente que trabaja pero, lo cierto es que trabaja poca, muy poca. Sólo genera algo de trabajo "cuando viene el señorito".

Saludos, Énriock

Food and Drugs dijo...

Estos no la hincan, eso está claro.
;-)

Steppenwolf dijo...

Puede que haya suerte y el orejas nos devuelva Gibraltar, los monos que se los queden ellos.
¿50.000 habitantes y 60.000 empresas, o algo así?, joder, ni Wall Street.
¿Duque de Cornualles.....?

pon dijo...

Imagino que en épocas napoleónicas, y como por desgracia la República no se quedó, la parcelita sería del rey en propiedad como el resto del territorio, así que regsló lo que ers auyo. Lo que no entiendo es porqué sigue siendo así y esa tierra no ha pasado a Patrimonio como otras tierras y edificaciones reales.

Ninguno nos damos cuenta de lo terrible de ser príncipe o rey. imagínense teniendo que firmar con tanto nombre y apellido, qué suplicio, qué agotamiento y qué injusticia. Siejjque no les comprendemos, siejjqueno. El pueblo semos malos.


Detesto a Camille de Cornwall.

http://nuevavidavirtual.wordpress.com/ dijo...

Magnífica y demagógica entrada en el día de gloria que es hoy. Creo que el lema del príncipe de Gales es "Ich Dien" (Yo sirvo), no añade para qué pero es igual, todos lo imaginamos. Yo, con sumo gusto, me haría súbdito de los Windsor-Mountbatten-Battemberg-Cornualles, seguro que ninguno de ellos juró los Principios del Movimiento Nacional y ninguno de ellos fue educado -¡oh!- por Franco. Un abrazo a todos en este día feliz. [jm]

lolibel dijo...

Hagamos la guerra a los ingleses,mejor aún invadamos gibraltar como okupas,Gibraltar español.Que se vayan a su casa,seguro que el viajecito nos has salido por un pico.

Súcubo dijo...

La finca tiene 955 hectáreas que incluyen cortijo y caballerizas y se utiliza, fundamentalmente, para la caza. Se extiende junto a la pedanía de Alomartes, uno de los cinco núcleos que forman Íllora, y apenas emplea a una decena de personas, excepto cuando hace falta jalear perdices al duque y sus amigos.

Es Charles Wellesley, marqués del Douro, hijo del actual duque y amigo personal del príncipe de Gales, quien disfruta normalmente de la propiedad, en dos o tres visitas al año para cazar.

Íllora reclama la finca como propia, en parte, argumentan, por necesidad económica: es uno de los municipios con mayor paro agrícola de Andalucía y las tierras, dicen, no se están aprovechando. Pero también apuntan a una cuestión legal: los Wellington se hicieron con ella ilegalmente allá por el 1813.


Las Cortes de Cádiz ofrecieron varias propiedades en la provincia de Granada al primer duque de Wellington, Arthur Wellesley, por los servicios prestados como aliado durante la Guerra de la Independencia, pero, supuestamente, la de la Dehesa Baja no estaba entre ellas.

El historiador local Miguel Espejo se apoya en los propios documentos de la Cortes gaditanas, que mencionan fincas en las actuales localidades de Chauchina, Fuente Vaqueros y la Romilla. Además, en 1850, el liberal Pascual Madoz, en su célebre Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar, registraba la finca como "devuelta al menos en tres ocasiones" a la municipalidad de Íllora, ya que los Wellington se habrían hecho con ella de manera ilícita.
Tierra y libertad

Ninguna reforma agraria, ni siquiera durante la II República, ha acabado por expropiarla desde entonces, pero si se demostrase que la finca nunca fue cedida formalmente a los Wellesley, y en tanto esta era anteriormente propiedad de la Corona -es decir, del Estado- podría revertir al municipio ya que el dominio público no prescribe.

De fondo, los vecinos de la zona que ya participaron en las ocupaciones de los 80 del pasado siglo, como Paco 'El Teresillo', lamentan que aquello "no sirviese para nada". Llegaron a entrar en la residencia y ocupar la piscina del duque, y ni siquiera estaban pidiendo la expropiación, sino que a los que participaban en la recogida de la aceituna -ahora se hace con máquinas- se les pagase lo estipulado en los convenios.

Súcubo dijo...

Tomado de elmundo.es Andalucía.

Saludos.

catalina dijo...

Un post muy bueno Land,te lo he puesto en mi muro.
Ptns.

Mae dijo...

He empezado a leerte, pero cuando llevaba medio post, me he dado cuenta de que no me estaba enterando de nada... y es que estoy saturada, por eso... el finde me voy para Granada!! jeje.
ME aconsejas algún sitio??
Un beso Landha!

Edu dijo...

Hombre... hay que tener algo de perspectiva histórica.
Si no fuese por Wellington, ahora europa podría hablar francés y vivir un regimen dictatorial sin precedentes. Hay que saber que, proporcionalmente, Napoleón mató más que los nazis.
Y no solo España, sino muchos países le concedieron títulos y tierras, que es lo que se daba en el S XIX para agradecer servicios. Y se los hubiesen concedido aunque no fuese duque.
Se puede cuestionar eso? Pues el no agradecer "ayudas" (y eso es lo que se puede discutir) es de malnacido.
En España vamos bien servidos de eso por otro lado.
Si el señor es Marqués del Douro (y ahí si que no tiene sentido, pues Portugal es una República y aún usan títulos..., ventajas de las taifas hispanas, donde la corrupción aún es más libre)es por el agradecimiento (y tierras) lusos. Y ni la República se las devolvió a la nación.
Y si se está de acuerdo en que el Parlamento mejor que ha tenido España le regalase algo al General que expulsó a los Bonaparte de España, no se puede cuestionar la propiedad porque hayan pasado 200 años. Ahora la "liberación" nos parece banal, pero en aquél momento, la llegada a Galicia y Portugal de tropas británicas fue el desembarco en Normandía del S XIX.
Es como si los belgas o los italianos negasen el agradecimiento a los EEUU e Inglaterra.
O sea que los paletos pobres de espíritu no fueron quienes regalaron la propiedad, sino los que no conocen los motivos del regalo.
El populismo jornalerista este, burgués, es cansado y poco documental. Mezclar después a la 2a República, Franco, los Borbones, el Juancar y sus vástagos, la tonta y el coño la bernarda demuestra el desconocimiento histórico de la mayoría de los españoles que repiten incesantemente "Segunda República" sin saber que hubo una primera, que ondean la bandera tricolor pensando que el morado se puso por ser más guay, o que la bandera republicana puede ser roja y gualda, como lo fue la de Riego y la de la Primera República. Que a mí me cae mejor por ser la primera, más atacada y, sobre todo, con menos tiros. No conocen historia anterior al 14 de Abril del 1931.
Landa, hoy no puedo estar más en desacuerdo, a pesar de mi confeso republicanismo. Porque yo la propiedad privada que procede de la legalidad no la cuestiono.
Y creo que nadie. Los españoles tienen la manía de cuestionarla cuando es del rico, pero su piso y su terruño, NI DE COÑA. Como dice un amigo mío "esto es demasiado, deberíamos quemar un cajero, pero el de al lado de mi casa no, que sería una molestia"
Pon, hace mucho que no nos vemos y tenemos pendiente una caña.