miércoles, febrero 10

El Palacio del Cine de Granada

Interior del Palacio del Cine, 1800 butacas.

El 21 de Diciembre de 1961 se inauguró en Granada el Palacio del Cine, en la Calle Solarillo de Gracia, junto a la Placeta de Gracia. Contaba con capacidad para 1.800 localidades, siendo considerado en aquel  momento una sala puntera a nivel de todo el Estado español, por los innovadores sistemas de proyección y sonido.

Sala de Proyecciones

Así por ejemplo, los proyectores cinematográficos eran los más modernos de aquel momento: de la marca FH, con tecnología alemana y capaces de proyectar películas de formato 70 y 35 mm.

Pantalla del  Palacio del Cine (Granada, Andalucía)

La sala de proyección se adaptó al innovador sistema TODD-AO, creado por la productora 20th CENTURY FOX, y que requería una gran pantalla de forma cóncava de 22 metros de larga por 12 metros de alta (fijándose en las personas que hay junto a la pantalla se puede imaginar sus proporciones).

En cuanto al sonido, se instaló el mejor sistema de sonido estereofónico de la época, el llamado ORTOSONIDO, dotado de 6 pistas magnéticas que alimentaban a 6 canales de sonido distribuidos por la sala. Gracias a contar con toda esta tecnología, en esta sala se estrenaron películas y musicales de primer nivel y rodadas con el sistema TODD-AO, como Ben-Hur, Espartaco, Cleopatra, El Álamo, South Pacific, Oklahmoa, El Cid, West Side Story, Sonrisas y Lágrimas...

Recorte de prensa inauguración Palacio del Cine

Detrás del Palacio del Cine estaba Placido Toro Galán. El Sr. Toro fue un empresario cinematográfico granadino, aficionado y entusiasta del séptimo arte, a la vez que fotógrafo, pintor y dibujante. Ejerció su actividad como empresario cinematográfico durante los años cincuenta y sesenta.

Boceto de la fachada del Palacio del Cine (Granada, Andalucía)

Como muestra de su caracter creativo y emprendedor, en  la imagen anterior se puede ver un boceto reallizado por él mismo. Era una de las ideas que aportó al arquitecto del Palacio del Cine,  Juan de Dios Wilhelmi Castro, para la construcción de la sala.

Cinema Colón (Granada)

Placido Toro también explotó, durante bastantes años, el Cinema Colón: una terraza de verano ubicada en la granadina calle Castañeda (esquina a calle Concepción)

Patente de PLATOGA

Asímismo, inventó y patentó el actual sistema de envasar las películas de celuloide para su transporte, llamado "PLATOGA", un sistema que adoptaron todas las productoras del mundo para envasar y transportar las cintas de cine 35 mm.

Multicines Centro

Con el paso del tiempo, se acabo la época dorada de las salas de cine. Y el Palacio del Cine fue uno de los damnificados: se demolió en el año 1982 (aunque se respetaron sus fachadas por gozar de una protección urbanística especial). En su interior se construyó un multicine (los actuales Multicines Centro), una discoteca y varios locales comerciales.
Durante la duración del Festival de Cine Clásico RETROBACK 2010 podremos contemplar en Granada la exposición "En Homenaje a Plácido Toro Galán, el Palacio del Cine y el TODD-AO". Esta exposición, organizada por José Antonio Caballero Solier y Felipe Calera, se podrá ver en el hall principal del Teatro Municipal Isabel la Católica (durante las horas de proyección).

Créditos y agradecimientos: todas las fotografías y bocetos que podéis ver son propiedad de los herederos del Sr. Toro Galán (excepto la fotografía más reciente de Multicines Centro). Quiero agradecer a José Antonio Caballero Solier y a Efter por su ayuda e información a la hora de realizar esta entrada.

14 comentarios:

Cosechadel66.es dijo...

Me encantan estas historias...

Así que gracias. Y que sepas que tengo el modo envidia ON por todas las entradas sobre la programación.

Carpe Diem

sulaco dijo...

Guau, en esa pantalla Avatar tiene que ser la pasada. Una pena que ya no se hagan salas de esas dimensiones.

Efter dijo...

Ohhhh la verdad que la antigua sala de proyección era una maravilla. Lástima que se haya perdido y sólo queden fotos. Y las cutre salas que tiene hoy de caja de cerillas ;(
Una película en ese entorno tenía que tener un sabor todavía más especial....
Me ha encantado, Landah.

PiñasMartos dijo...

Fíjate, que no sabía nada. Y ahora es un decrépito multicine con pinta de abandono. ¡Qué lástima!

catalina dijo...

En mi juventud ir al cine era todo un acontecimiento social,te ponias tus mejores galas,las salas eran espectáculares cuando eran cines "de lujo".De unas proporciones inmensas,normalmente se hacia un intermedio y se podia ir al ambigú !Que cursi! a tomar algo,ver y ser visto y la mayoria de las veces disfrutar de buen cine.saludos Catalina

KaSPoSa dijo...

Eso es un cine y no los cuchitriles ruidosos y sucios donde nos meten ahora.

Food and Drugs dijo...

Colosal entrada. Sí, señor.

Markitos dijo...

Coñe, que chulo el Cine y el post.

Anónimo dijo...

cuanta historia tiene ese cine. gracias, saludos.

Anónimo dijo...

Soy nieta de D. Plácido. Quiero agradecer a los organizadores este homenaje, aunque nos ha dado mucha pena enterarnos tarde. Nadie nos ha avisado, no entendemos por qué se hace un homenaje a alguien sin contar con la familia, ya que nos hubiera gustado ir.
De todos modos, gracias por recordar a nuestro abuelo, al que tanto queríamos, y que tanto se merecía este homenaje.

Anónimo dijo...

El Palacio del Cine fue obra, no solo de D. Plácido, sino de tres presonas más, que aportaron recursos de todo tipo: El Palacio del Cine era propiedad de una sociedad que se llamaga Plamian, S.A. que unía los nombres de Plácido, Miguel y Antonio: un panadero de la calle San Isidro, otro de la Lancha de Cenes y otro de La Cruz de Lagos.
El Palacio del Cine les dió sinsabores económicos de todo tipo hasta que las acciones se vendieron a la sociedad que controlaba el Isabel la Católica. Un descendiente de aquellos valientes

Landahlauts dijo...

Muchas gracias a todas y a todos por vuestros comentarios. Esta es una de esas entradas que, prácticamente a diario es leída por alguien. Por eso me gustaría que fuera lo más completa posible.
Si cualquier lector o lectora cree que puede ser ampliada, mejorada o rectificada... estaría encantado de que se pusiera en contacto conmigo en el correo que aparece en mi perfil.
O, también, puede dejar aquí una dirección de correo electrónico que yo borraré después para mantener su intimidad. Servirá para ponernos en contacto.

Saludos y gracias.

Anónimo dijo...

El arquitecto, autor del proyecto, fue D. Juan de Dios Wihelmi.
El perito Carrillo, hermano del pianista de prestigio residente en el Albayzín, Plaza de San Nicolás, había tenido relación de amistad con Federico García Lorca, según tengo entendido.
El maestro de obras D. Luis Vázquez, extraordinario profesional, capaz de montar aún en bicicleta a pesar de sus noventa años, conocía todas las facetas de una obra: albañilería, carpintería, herrería, etc
La Fontanería la hizo uno de los últimos caldereros artesanos que existían a finales de los cincuenta y comienzos de los sesenta. Emigró a Francia, y no pudo aprovechar el auge constructivo que comienza por esta fecha.
Las maderas que se utilizaron para toda la carpintería eran de castaños nacidos en Capileira y Bubión.
Las butacas se fabricaron en Vallecas.
En general todo estuvo hecho con gran esmero y con el esfuerzo extraordinario de los anteriormente nombrados.
Los vecinos de las casas en mal estado que miraban a la fachada del la iglesia del Seminario, fueron realojados.

A partir del año de la inauguración , el pueblo de Granada comenzó a disfrutar de un mejor nivel de vida. El coche y la moto facilitaron los desplazamientos de domingos y festivos a las playas y al campo, a los ventorrillos de los alrededores, como el "Pulga" y otros.
Por ello, económicamente llegaron tarde y no pudieron aprovechar el auge cinematográfico de los cuarenta, cincuenta y alguno de los sesenta.
El cine Colón sí fue económicamente aceptable, aprovechando los años cincuenta y las deliciosas noches de Granada en verano. El “Último cuplé” provocaba llenos diariamente, haciéndose unas taquillas jugosas
Perdona mi anonimato

Landahlauts dijo...

Qué barbaridad!
Una aportación que enriquece enormemente esta entrada sobre el Palacio del Cine.
Cualquier iniciativa, también las empresariales, están llenas de ilusión, de trabajo, de pequeñas y grandes historias...
Y parece que estas más antiguas son más interesantes aún: por lo que cuentas de las maderas de la Alpujarra o los vecinos realojados (por ejemplo).

Muchas gracias, de verdad, por tu aportación. Y ya sabes, cuando quieras o recuerdes algo más... aquí estamos: esperando para leerte.

Saludos.