lunes, abril 20

Tasa de Bilirrubina

El pepino
«La envidia como la ictericia se conoce en el color de los ojos y en el de la piel.»
Ahora, ya sé porqué se me queda ese color tan extraño cuando veo pasar una motocicleta...
Música recomendada: Juan Luis Guerra - La Bilirrubina Fotografía: El Pepino Autor: Landahlauts

13 comentarios:

Luz de Gas RadioBlog dijo...

Ay el pepino haciendo fotos, no sabía que tuvieras esa habilidad

Lukas ThyWalls dijo...

Me suena esa autovía....

Pero a mi no me da envidia, a mi las motos deportivas no me gustan. Para eso pongo mi Twingo a 120 y me quedo tan a gusto...

Jorge S. King dijo...

Esa foto me recuerda cuando una ves me llevaron en una de gran cilindrada hasta la ciudad de Termas de Río Hondo, distante uno 65 km de Santiago. La cosa es que fuimos en un ratito, y yo tuve la sensación de ser el banderín de adorno de la moto.

Baldanders dijo...

Las motos son para el verano.

Peritoni dijo...

Si fueras como yo, que pienso que tener un vehículo de dos ruedas habiéndose inventado el de cuatro es de ser poco menos que gilipollas... ;-)

Más claro, agua dijo...

¿Y cuál es ese color? ¿Verde esperanza? ¿Amarillo Simpson? ¿Azul petróleo? ¿Magenta primaveral? ¿Marrón glacé?...

:-)

Food and Drugs dijo...

Esta foto tiene alma de multa y subidas de bilirrubina ad hoc.

Uno dijo...

Bueno, si estubiese lloviendo la envidia cambiaría de piel :-)

pon dijo...

Yo me pongo verdosa cuando veo una Hartley.....pero muy verdosa.

Luna Azul dijo...

Hola Landahlauts, ya de vuelta y puesta al día. Mucho te han dado de sí estos días. Muy buenas entradas como siempre.
Y yo si que estoy verde de envidia, oño ni una foto de esas que tu pillas y mira que estos días he estado con la cámara encima a todas las horas.
Ainssssssss
Un abrazo

Edurne dijo...

Y usted.... "ande" estaba cúando saco la "afoto"?

cosechadel66 dijo...

Así que me envidias... (pero poco, que es pequeñita)

Carpe Diem

Efter dijo...

Pues desde que mi hermano me llevó de paquete un par de veces en la suya, no te creas que le tengo cariño a las motos, qué miedito y qué curvas...