jueves, noviembre 27

Náufrago

Cae la tarde


Nunca sabré que espero de él
ni que conjuro deja en mis tobillos
pero cuando estos ojos se hartan de baldosas
y esperan entre el llano y las colinas
o en calles que se cierran en más calles
entonces sí me siento náufrago
y sólo el mar puede salvarme.
De: El Silencio del Mar 
Autor: Mario Benedetti (1920)

Fotografía: Cae la tarde 
Autor: Landahlauts

13 comentarios:

Edurne dijo...

El maestro Benedetti tiene las palabras para explicarlo...
Nada más que decir!
La foto, preciosa, te hace volar, naufragar en ese mar, en su silencio...
Buen día!

Más claro, agua dijo...

En el mar no hay semáforos. Y eso ya es un gran avance... ;-)

Halo dijo...

que buena manera de despertar!!!

Peritoni dijo...

Benedetti, casi ná!

Y los que somos de mar cómo lo echamos de menos cuando estamos lejos...

Marta Arrufat dijo...

Yo me siento igual, el mar para mi es parte fundamental de mi vida, he presumido, presumo y presumiré de ser mediterránea de la cabeza a los pies.Me escapo algunas veces y me siento delante, y hablo con él. Los adoquines a veces hastían hasta el punto de necesitar estar al lado de la inmensidad.
Buenos dias, Landa.

Novicia Dalila dijo...

Siempre me ha gustado Benedetti... transmite paz.

bornne dijo...

Precioso :)

pon dijo...

Los que somos de tierra adentro lo tenemos siempre en el horizonte. A veces me parece oírlo........

Entre la imagen y la poesía, silencio, nada más hace falta.

ISOBEL dijo...

ya te vale, no tenía bastante con pensar en la montaña, que vas y me recuerdas el mar, ;0) besos

JP dijo...

Mi escritor preferido .
las palabras justas para una foto muy bonita.

Arwen dijo...

A veces yo también necesito que el mar me salve.

Luna Azul dijo...

Precioso poema de Benedetti. Te deseo una feliz semana.

Suntzu dijo...

¡Qué verdad más grande!Yo necesito una cita con el mar ya.