martes, marzo 18

Semana Santa en Andalucía

Cera en la calzada

De la Semana Santa en Andalucía caben numerosas visiones, porque numerosas son las formas que tenemos los andaluces de vivirla: desde la más estricta ortodoxia cristiana, hasta la meramente cultural.

Mi visión particular estaría más cerca de esta última, la meramente cultural. Para mi la Semana Santa son rincones de mi tierra llenos de magia, de sentimiento, olores, sensaciones... incluso sabores. Es también una semana de ciudades en las que resulta imposible moverse, de autobuses que no cumplen el horario, de ancianas insolentes que no te dejan cruzar la calle, de miles de personas pululando por todos lados... Cuando digo "imposible moverse" me refiero a que es materialmente imposible atravesar la ciudad no sólo con un vehículo particular, sino también andando. Puede que con esto haya desbaratado el tópico de que todos los andaluces somos miembros de una hermandad y, además, unos beatos remilgados. No es así. En general, ni siquiera muchos de los que son miembros de una hermandad son beatos remilgados (bueno, lo dejaré en algunos).

La religiosidad en mi tierra es... particular... diferente. En Andalucía, donde una de nuestras primeras industrias es el turismo, la Semana Santa supone un fuerte reclamo para los visitantes. Para que os hagáis una idea aproximada sobre lo que estoy hablando, os daré unos datos referidos exclusivamente a la ciudad de Sevilla, son del año pasado (1):

- La capital de Andalucía ingresó en 2007 más de 20 millones de euros cada día: en total, entre 162 y 164 millones de euros.
- Las personas que asistieron a las procesiones fueron casi un millón de personas.
- Los visitantes pernoctaron en los hoteles de la ciudad y del área metropolitana una media de cuatro noches. Su gasto medio por persona y día fue de 70 euros.
- Se generó, además, un volumen estimado de negocio de más de 5 millones de euros. Este movimiento se refiere a la industria artesanal relacionada con la Semana Santa: imagineros, tallistas, bordadores, orfebres, floristerías...

Estaría, en el capítulo de gastos, los que tuvo el Ayuntamiento de Sevilla en partidas como limpieza, transportes, personal extra.... y que podría rondar los cinco millones de euros.

Hoy os he dado una visión de la Semana Santa distinta: puramente económica. En cualquier caso, como dije al principio, son muchas las visiones que de estas fiestas se pueden hacer en Andalucía. En cualquier caso os aconsejo que vengáis, la viváis y saquéis vuestras propias conclusiones.

Seréis bienvenidos.

(1) Estudio El impacto de la celebración de la Semana Santa sobre la ciudad de Sevilla, realizado por Skill Estrategias para la Confederación de Empresarios de Sevilla y la Cámara de Comercio de Sevilla. Apareció en El Correo de Andalucía

Fotografía: Cera en la calzada  
Autor: Landahlauts

13 comentarios:

Merce dijo...

No soy yo muy semana-santera, me fastidia cada vez más esa incomodidad para andar por la ciudad, eso de tener que dar una vuelta de un kilómetro. Aquí las procesiones también son muy distintas, llenas de color, y los protagonistas sin duda son los niños...

Merece la pena ver los Salzillos el viernes por la mañana...así que también os invito a ver una semana santa diferente...

Saludos y buena semana...

ampharou. dijo...

Yo la veo como tú, más como un acontecimiento cultural, ligado a la costumbre, que desde el plano del fervor...
Eso sí, a mí me sirvió para conocer perfectamente el centro de mi ciudad: no hay como esquivar procesiones para encontrar vías alternativas y nuevas calles ;)

Besines.

Más claro, agua dijo...

Yo estoy en contra de la Semana Santa. Concretamente, de la Sevilla. Esos 70 euros de gasto diario de los turistas se produce, fundamentalmente, en los bares. Y no hay forma de entrar. El que venga a ver la Semana Santa, que se quede en la calle. Y a los que tenemos otro tipo de costumbres (igual de arraigadas, por cierto) que nos dejen libre la barra. Para unos la Cruz de uía y para otros la Cruzcampo. Y aquí Paz y después Gloria.

:-D

LOLA GRACIA dijo...

Lo mejor, el ambientillo en las calles. Los gitanos con sus sillas. En Murcia, los niños pidiendo caramelos.Los pasos, las flores, la borrachera del azahar en la Plaza de San Agustín.
Lo peor, atascos, calles cortadas, imposibilidad material de acceder a la acera de enfrente...como querer tocar la luna...y la tiranía de la mayoría.

Camino dijo...

Pues a mí me gusta, es una tradición muy arraigada y como tal deberíamos conservarla, ya que las estamos perdiendo en post de las americanas, así que no tanto por el fervor religioso, sino como parte de nuestra identidad, a disfrutar la semana santa, con sus torrijas, sus pasos, las marchas funebres...
Saludos

Aixa dijo...

Me río yo de los fervores semanasanteros.
Recuerdo como en mi pueblo unos chavales le pegaron una paliza a otro y al día siguiente salieron en procesión llevando el trono, muy religiosos ellos, con sus lágrimas de emoción y todo.
A dios rogando y con el mazo dando.

Sintagma in Blue dijo...

La verdad es que son impresionantes.

Territorio Manolo dijo...

La semana santa la veo cada vez menos religiosa y más turística. Teniendo en cuenta que principalmente vivimos del turismo, no está mal como reclamo.

Un saludo

Multifuncional dijo...
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Marta Salazar dijo...

hola hola!

yo pienso que, si los epanoles siguen por el camino que van, muy printo, tendrán que contratar a actores checos para que actúen en la Semana Santa (es que los checos son muy buenos dobles),

la verdad es que no me atraen mucho estas fiestas multitudinarias, así que dudo que algún día colabore a llenar las listas de algún hotel,

pero, mil gracias, querido amigo, por informarnos de este asunto, viva la libertad, hay para todos los gustos,

los alemanes vamos a Roma durante estas fiestas, en Romam escuchas más alemán que en Alemania,

y Baviera se llena de italianos, es increíble, por las calles de München escuchas más italiano que en Italia.

Te daré -hoy en AESYD- un premio a la calidez, agradeciéndote tu amistad y... y calidez!

Un abrazo!

Arwen dijo...

Vale, me has agobiado aún más. No soporto la Semana Santa en Sevilla y con estos datos del año pasado (que sufrí en mis 'cannes') me imagino los de este año y pienso que encerrarme en casa, definitivamente, ha sido la mejor decisión. Uff, ¡qué pereza de gente!

JP dijo...

no he ido nunca a la semana santa de Andalucía.
Siempre he estado en la de Murcia .
Me gusta , pero no por lo religioso que yo de eso paso .
Me gusta como se pone de linda la ciudad y el ambiente .
Creo que a todos les pasa igual.
Tengo un amigo que sale de estandarte los jueves .
Desde el viernes en adelante y todo el año , no veas las cosas que dice !
Pero los jueves santos , es un santo . jiji
Un saludo

Okzelui dijo...

Buenas.
La Semana Santa es especial, por muchos motivos. Por los actos religiosos, por el tema vacacional, porque comienza a sentirse la llegada de la primavera....cada uno elige sus motivos....en cuanto a la fiesta religiosa, yo creo en Dios pero no creo en la Iglesia, y por tanto lo veo como algo cultural.
Puedes o no creer, pero ver de cerca un paso por el entorno de la Catedral de Sevilla y quedar indiferente solo demuestra una cosa: tener una sensibilidad artística nula.

He visto decenas de veces la talla del Cachorro, y nunca deja de impresionarme, un crucificado que parece que va a comenzar a hablar en cualquier momento.

Por otro lado es cierto que es un coñazo por temas de tranquilidad, movilidad, y que es discutible en muchos aspectos, sobre todo la doble moral y la hipocresía, pero es que de eso está lleno el mundo, no es monopolío de la Iglesia. ....y es igual de coñazo que la feria, que vivo al lado y eso sí que es un auténtico coñazo, las 24horas durante una semana. Sarna con gusto no pica, dice el refrán.

saludos.