jueves, noviembre 22

Deslumbrados


Upper East Side es una de las zonas más exclusivas y caras de Nueva York. Para hacerse una idea, allí se encuentra el Metropolitan Museum o, por ejemplo, el apartamento más caro de toda la ciudad (por el que hace unos días, se pagaron 150 millones de dólares -101 millones de Euros).

Allí se encuentra también el Serendipity 3, uno restaurante de moda, caro y muy exclusivo. En él se rodaron algunas escenas de la película "Serendipity", aquella comedia romanticona de John Cusak y Kate Beckinsale.

Es uno de esos locales en los que es prácticamente imposible encontrar mesa. En su página web se pueden ver fotos de visitantes tan conocidos como Bill Clinton.

Allí también se puede tomar el "Golden Opulance Sundae" un batido que cuesta 1.000 dólares (unos 850 Euros). Aparece en el Libro Guinness de los Records por ser la bebida más cara del mundo.

Allí también se puede tomar el "Frrozen Haute Chocolate" un helado exquisito hecho con 28 clases de cacao, procedentes de 14 países, y cinco gramos de oro comestible de 23 quilates, cuyo precio es de 25.000 dólares (21.000 Euros). cuya imagen dio la vuelta al mundo la semana pasada cuando se presentó en Nueva York. Aparece en el Libro Guinness de los Records por ser el helado más caro del mundo.

Allí también podemos encontrar una cocina que, aunque no está en el libro Guinness, tienen su mérito. En ella hay multitud de moscas, restos de heces de roedores en lugares de elaboración de alimentos y "al menos un ratón y más de cien cucarachas vivas en el local". Por ello, hace unos días, las autoridades sanitarias de NYC han procedido a la clausura del local.

En esta sociedad de cartón piedra, a veces, nos deslumbran tanto los reflejos del oro, que no notamos el olor a mierda que hay alrededor.

(Landahlauts en un instante de estoicismo hipócrita)

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14 comentarios:

Churru dijo...

Siempre, siempre, siempre, se ha dicho "No te atrevas a mirar la cocina del restaurante, menos aún si es un restaurante chino". Asquito. ¿Y cómo es eso de oro comestible?

Anónimo dijo...

Deslumbrados, se han quedado al descubrir que los postres eran obra de "Ratatouille".

La cosina, Besos.

Landahlauts dijo...

Churruán:
El oro no es comestible. Aunque a lo largo de la historia siempre ha habido quien lo ha usado en platos "muy refinados". No lo atacan los ácidos del estómago, con lo cual... lo mismo que sale entra.

Si se populariza, habrá quien busque oro tamizando las aguas fecales igual que se hacía en los ríos en el Lejano Oeste.

Cosina:
Ratatouille era mucho más limpio. Se lavaba las manos y todo antes de cocinar. :)

Saludos a ambos.

quetemeto dijo...

Tiro del vocabulario familiar, mi abuela diria al ver estos precios "Pero ¿Estamos tontos o es que ya he muerto?"

Más claro, agua dijo...

Al final, donde esté el chiringuito de toda la vida que se quiten todos esos Mega Golden Supra Nosequé.

¿A que no tenían cerveza 1925? Eso sí que es oro líquido... :-)

Merce dijo...

Me has dejado chafada completamente, y yo que iba a coger el primer avión que saliera para los USAS...a probar el batido en cuestión....jope...ahora me quedo con las ganas...

De acuerdo con Eduardo...la 1925 está buenísima....

miguel dijo...

¿Y qué? Seguro que la clientela estaba contentísima. A los cerdos les encanta comer rodeados de mierda.

El ABSURDO de los humanos llega hasta límites insospechados.

Un abrazo a los cuerdos que queden por ahí...

cruzcampero dijo...

Se queda uno helao mirando precios (sobre todo el del heladito), pero mas helao se queda con el final de la historia.
Anda Bill, ahora vas y lo cascas, jejeje...

Arwen dijo...

¡Qué fuerte! ¡Qué fuerte! ¡Qué fuerte! Pero, ¿sabes qué? Que los que pagan semejante barbaridad por un batido y un helado se lo merecen ea.
Me has recordado a la peli ratatouille, ¡que me dio un asco!

sulaco dijo...

A lo mejor ese era el secreto de la comida, la mierda que había a su alrededor.

LOLA GRACIA dijo...

joder, qué guarros,,eso no tine perdón del departamento de sanidad

Iván dijo...

Definitivamente no olemos el olor a mierda. Es más. Nos negamos a olerlo aunque lo percibamos cuando enviviamos a las personas que hacen lo que deseamos. Tantos cosas absurdas que adquirimos solo por que alguien más famoso las tiene.
Es una sociedad de cartón piedra, sí. Más de cartón que de piedra.

lamalgama dijo...

¿El maromo de la foto no es un personaje de Los Simpsons? Sí, ese camarero de restaurantes que habla raro porque le dio un infarto, seguramente por eso se dedicó a vender mierda a 1000 dólares la unidad. Bonito mundo este...

Okzelui dijo...

Lo vi en tv.

Lo del helado. Pensé "vaya chorrada"

Lo del cierre. Pensé "ahora si que se han quedado helados"

Importante ventanas por donde poder ver la cocina.

Ahora han sacado aquí un cava con laminas de oro a 150 la botella. Otra chorrada. Más que nada porque con 150 euros tengo yo en patas de jamón del bueno güeno para 5 meses :)