miércoles, enero 24

Ni olvido, ni perdón


El día 24 de enero de 1977 nueve personas eran ametralladas en el segundo piso del número 55 de la madrileña calle de Atocha, en un despacho de abogados laboralistas de Comisiones Obreras (CC.OO) y vinculados al Partido Comunista Español (PCE). Cinco de ellas murieron.(...)

Los asesinos, dos jóvenes armados de metralletas Ingram M-10, penetraron en el piso, después de llamar al timbre. Con ellos iba un tercer sujeto que no llegó a disparar, porque estaba demasiado ocupado en cortar los cables telefónicos y registrar el inmueble.

El grupo armado buscaba al dirigente comunista Joaquín Navarro, cabecilla del Sindicato de Transportes de CC.OO., que ya había abandonado el despacho.


El crimen
Eran aproximadamente las 10,30 de la noche, y acababa de finalizar una reunión sobre la reciente huelga de transportes. Uno de las últimas personas en abandonar esa reunión fue Navarro, que ya esperaba la llegada de unos compañeros. Sin embargo, nunca llegaron.

El primero en ser tiroteado fue Rodríguez Leal, que casualmente se encontraba en el piso. Había interrumpido una caña de cerveza en un bar cercano, para subir a buscar unos papeles olvidados en el despacho.

Tras disparar contra Rodríguez Leal, los asesinos, integrantes del "comando Roberto Hugo Sosa", registraron el piso en busca de Navarro. Entonces, fue cuando descubrieron en una de sus dependencias a los ocho abogados laboralistas, a quienes agruparon en el recibidor del piso para ametrallarlos.

Rodríguez Leal, Luis Javier Benavides y Enrique Valdevira resultaron muertos en el acto. Y gravemente heridos Dolores González Ruiz (viuda de Sauquillo), Miguel Sarabia, Alejandro Ruiz Huertas, Luis Ramos Pardo, Serafín Holgado y Francisco Javier Sauquillo. Estos dos últimos fallecían horas después de su ingreso en el hospital.

Consecuencias de la matanza
El entierro, al que se sumaron mas de 100.000 madrileños, partió del Palacio de Justicia, en el que se encontraba la sede del Colegio de Abogados y donde había sido instalada la capilla ardiente.

Las consecuencias inmediatas de la matanza fueron un paro nacional de los trabajadores, y, con motivo del entierro de tres de las víctimas, la primera manifestación masiva de la izquierda española después del franquismo.

Incluso, algunos piensan que el macabro asesinato fue decisivo para la legalización del PCE, que el gobierno de Adolfo Suárez autorizó el Sábado Santo de 1977.

Detención de los asesinos
El 12 de marzo de 1977 fueron detenidos los autores del atentado, los "ultraderechistas" Carlos García Juliá, José Fernández Cerrá y Fernando Lerdo de Tejada, así como el entonces secretario provincial del sindicato de transportes, Francisco Albadalejo.

Un mes más tarde se procesó a siete personas. El 4 de octubre de 1979 se cerró el sumario y en febrero de 1980 se celebraba el juicio en la Audiencia Nacional.

Durante la vista del mismo fueron llamados a declarar conocidos dirigentes de la extrema derecha española, como Blas Piñar y Mariano Sánchez Covisa.

La Audiencia condenó a los acusados a un total de 464 años de cárcel. José Fernández Cerdá y a Carlos García Juliá, autores materiales de los hechos, fueron condenados a 193 años de prisión cada uno; a Francisco Albadalejo Corredero (fallecido en la prisión de Valladolid en junio del 85), a 63; a Leocadio Jiménez Caravaca (fallecido en julio de 1985 de un cáncer de laringe) a 4 años y un día, y a Gloria Herguedas Herrando, a un año.

Uno de los encausados, Fernando Lerdo de Tejada, no llegó a comparecer ante la justicia por haberse dado a la fuga en abril del 79 cuando disfrutaba de un permiso. Otro de los encausados, Simón Ramón Fernández Palacios, falleció el 23 de enero de 1979.
(...)
Terra Actualidad 24/01/2002

6 comentarios:

salidademergencia dijo...

Hoy es el aniversario, ¿cómo te has acordado?
Coincido contigo:No se debe de olvidar, para que no se repita y no se puede olvidar por que los culpables nunca pagaron por ello. Ni los que lo hicieron, ni mucho menos los ideólogos.

Salud.

Alvaro dijo...

La manifestación, en completo y absoluto silencio, en atronador silencio, fue una muestra de serenidad que, en efecto, hizo que todo el mundo comprobará lo decidido que estaba el PCE a entrar en la democracia. No asi otros.

¿Olvidar?. no. Perdonar...

Un fuerte abrazo

Anónimo dijo...

Miguel Sarabia, uno de los tres supervivientes del asesinato de abogados laboralistas ocurrido el 24 de enero de 1977 en la calle de Atocha de Madrid, ha fallecido la pasada noche en esta ciudad a los 80 años, tras una larga enfermedad.

La muerte de Sarabia se produce tres días antes de que se cumpla el 30 aniversario de la matanza de los cinco abogados laboralistas, que recibieron un homenaje el 24 de enero del año pasado al que asistieron cientos de personas.

¡Qué paradojas, traé la vida!


La cosina. Besos.

Apus dijo...

Una década trágica parece que no solo para nosotros. Como si se hubiesen puesto de acuerdo.

LaPereza dijo...

Treinta años en la histororia son apenas cinco segundos, pero algunos se empeñan en hacernos creer que este y tantos otros sucesos semejantes están a años luz del presente y que nada tienen que ver con el ahora. Estoy de acuerdo con Alvaro, olvidar nunca. Apenas tenía 11 años cuando ocurrió y no guardo la memoria del momento, pero se me hace un nudo en la garganta cuando he visto las imágenes del entierro y he vuelto a emocionarme al leer tu post.
Besos.

Landahlauts dijo...

Yo también era pequeño cuando sucedió, la igual que La Pereza, y lo recuerdo muy lejano. Sin embargo fue de esas cosas que, sin saber del todo qué pasaba, notabas que era "algo gordo".