sábado, junio 17

¿Reyes?, ni los Magos

Luis XVI o la "solución francesa" al problema monárquico
"Vittorio Emanuele de Saboya, príncipe heredero de la familia Saboya, la última reinante en Italia, ha sido arrestado acusado de cargos relacionados con corrupción y explotación de la prostitución. La detención de Vittorio Emanuele, de 69 años, se produjo al parecer por orden de un juez del tribunal Potenza, en el sur de Italia. (...) En concreto, la acusación de asociación para delinquir con fines de corrupción y de falsificación está relacionada con la supuesta emisión de certificados de vídeojuegos y de otros aparatos electrónicos usados en los juegos de azar. El juez le acusa en este delito de mantener relación con la mafia siciliana. La otra acusación está relacionada con la supuesta captación de prostitutas para los clientes del casino Campione de Italia, ubicado en un enclave italiano en territorio suizo y cercano a Lugano." Aparecido en El Mundo 17/06/06
Y es que, a las familias reales, cuando dejan de vivir del erario público se les complica la vida. Se dan cuenta de que las cosas valen dinero, de que existen hipotecas, de que cuando dejas un hotel tienes antes que pasar por recepción a pagar, de lo que vale un fortfait o unas vacaciones en Mallorca...
Y claro, no siempre saben hacer algo, no siempre tienen una profesión que les sirva para ganarse la vida. Y eso, que su nombre les podría dar mucho caché, porque ¿a quién no le gustaría que su televisión la arreglase un descendiente de un heredero al trono?, ¿quien no comería con gusto en un entrecot de ternera cocinado por una reina en excedencia forzosa?. Pero una cosa es querer y otra poder, o saber.
Y se tienen que dedicar a cosas más simples que no requieran mucha formación pero estén bien pagadas. ¿Que les queda? Un amigacho, que te debe un favor, y tiene un "negocio" en un hotel, tu te encargas de las chicas y me atraes clientes...
Landahlauts preocupado por el futuro de los nobles.

2 comentarios:

Bahtian dijo...

Ante todo, hay que darse cuenta de que son personas como cualquiera, con sus defectos y sus limitaciones, el hecho de ser de “sangre real” no les confiere la santidad por decreto.
A mi no me parecen ni mejor ni peor que cualquier aspirante a la presidencia de una republica pero, no se puede dejar de reconocer que la preparación para ostentar la jefatura de la Casa Real de España, cuando le llegue, que tiene el Príncipe Felipe esta muy por encima de la media de cualquier político, o persona.

Landahlauts dijo...

Son personas que tienen unas limitaciones propias del cargo que van a ocupar. No podrían, por ejemplo, según la legislación actual casarse con alguien del mismo sexo ya que les invalidaría la descendencia, que es una de sus principales funciones.
Lo bueno de un presidente de república es que si no te gusta... lo mandas a casa. EStos no, su sangre, su dinastía les da un derecho medieval a ser jefes d estado.
En cuanto a tu opinión de Felipe de Borbón, me parece muy respetable.